Aquel famoso mártir San Lorenzo (256)

logró independizarse del aprecio que sentía hacia su propio obispo, el papa San Sixto, de Roma y del amor que el mundo le ofrecía, y prefirió morir martirizado, quemado en la parrilla por amor al Creador, por hacer su santa voluntad. Prefirió hacer la Voluntad Divina, antes que buscar los consuelos humanos. Aprende pues aSigue leyendo “Aquel famoso mártir San Lorenzo (256)”