Archivo de categoría: Santos
Dia del Trabajo (San Jose Obrero, para los cuates Cristianos)
Oh, Dios, de quien desciende la plenitud de la bendición, y hacia quien sube la oración del que te bendice, protege con amor a tus servidores, que confiadamente presentan ante ti sus instrumentos de trabajo, y concédeles que con actividad infatigable colaboren en el perfeccionamiento de la creación, ganen su sustento y el de losSigue leyendo «Dia del Trabajo (San Jose Obrero, para los cuates Cristianos)»
Oración
Señor Dios, tú has concedido a tu obispo san Anselmo el don de investigar y enseñar, para que pudiera penetrar tus insondables misterios y los supiera enseñar a tu pueblo, haz que la luz de la fe venga en ayuda de nuestra inteligencia, para que las verdades que tú nos has revelado colmen nuestros anhelosSigue leyendo «Oración»
Hasta poder volar
Señor ten misericordia, yo dejes que los transeúntes pisen un polluelo implume; manda tu ángel para que lo vuelva a poner en su nido, y haz que allí viva mientras no pueda volar, Confesiones San Agustín de Hipona, Libro XII capítulo 27,2
¿En qué nos diferenciamos los cristianos de los que no creen?
¿En qué hace Jesús que nuestra vida sea diferente? ¿Dónde está lo sagrado, dónde los milagros en una vida sencilla aparentemente oculta y silenciosa? ¿Acaso no vivimos como todo el mundo? ¿No hacemos lo mismo que todos? ¿No amamos las mismas cosas? Ya lo decía una carta del siglo II dirigida a un tal Diogneto:Sigue leyendo «¿En qué nos diferenciamos los cristianos de los que no creen?»
Tarde te ame
¡Tarde te amé, belleza tan antigua y tan nueva, tarde te amé! (sero te amavi…). Y he aquí que tú estabas dentro de mí y yo fuera, y por fuera te andaba buscando; y deforme como era, me lanzaba sobre las bellezas de tus criaturas. Tú estabas conmigo, pero yo no estaba contigo. Me reteníanSigue leyendo «Tarde te ame»
LA ORACIÓN LLAMA, EL AYUNO INTERCEDE, LA MISERICORDIA RECIBE
Tres son, hermanos, los resortes que hacen que la fe se mantenga firme, la devoción sea constante, y la virtud permanente. Estos tres resortes son: la oración, el ayuno y la misericordia. Porque la oración llama, el ayuno intercede, la misericordia recibe. Oración, misericordia y ayuno constituyen una sola y única cosa, y se vitalizanSigue leyendo «LA ORACIÓN LLAMA, EL AYUNO INTERCEDE, LA MISERICORDIA RECIBE»
Ni fue fácil ser la Madre de Jesús
Magnificat
Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. ÉlSigue leyendo «Magnificat»
Que quieres de mi?
Vuestra soy, para Vos nací, ¿Qué mandáis hacer de mí? Soberana Majestad, Eterna sabiduría, Bondad buena al alma mía; Dios, alteza, un ser, bondad, La gran vileza mirad, Que hoy os canta amor así. ¿Qué mandáis hacer de mí? Vuestra soy, pues me criastes, Vuestra, pues me redimistes, Vuestra, pues que me sufristes, Vuestra, puesSigue leyendo «Que quieres de mi?»