porque es acción de gracias a Dios. Las palabras eucharistein (Lc 22,19; 1 Co 11,24) y eulogein (Mt 26,26; Mc 14,22) recuerdan las bendiciones judías que proclaman —sobre todo durante la comida— las obras de Dios: la creación, la redención y la santificación.
Archivos por mes: junio 2018
Oración
Bendito eres, Señor, Dios de nuestros padres: A ti gloria y alabanza por los siglos
Corpus Christi
Himalaya
Evangelio
Aleluya, aleluya, aleluya. Permaneced en mí y yo en vosotros —dice el Señor—; el que permanece en mí da fruto abundante. Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIO Mt 7, 15-20. Por sus frutos los conoceréis. Lectura del santo Evangelio según san Mateo. EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Cuidado con los profetas falsos; se acercanSigue leyendo «Evangelio»
Corpus Christi
Himalaya
Liturgia no diseñada por manos humanas
La comunión de vida divina y la unidad del Pueblo de Dios, sobre los que la propia Iglesia subsiste, se significan adecuadamente y se realizan de manera admirable en la Eucaristía. En ella se encuentra a la vez la cumbre de la acción por la que, en Cristo, Dios santifica al mundo, y del cultoSigue leyendo «Liturgia no diseñada por manos humanas»
Oración
Todo lo que de palabra o de obra realicéis, Sea todo en nombre de Jesús
Evangelio
Aleluya, aleluya, aleluya. Yo soy la luz del mundo —dice el Señor—; el que me sigue tendrá la luz de la vida. Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIO Mt 7, 6. 12-14. Lo que deseáis que los demás hagan con vosotros, hacedlo con ellos. Lectura del santo Evangelio según San Mateo. EN aquel tiempo, dijo Jesús aSigue leyendo «Evangelio»
Eucaristía
La Eucaristía es fuente y culmen de toda la vida cristiana (LG 11). Los demás sacramentos, como también todos los ministerios eclesiales y las obras de apostolado, están unidos a la Eucaristía y a ella se ordenan. La sagrada Eucaristía, en efecto, contiene todo el bien espiritual de la Iglesia, es decir, Cristo mismo, nuestraSigue leyendo «Eucaristía»
Oración
Concédenos vivir siempre, Señor, en el amor y respeto a tu santo nombre, porque jamás dejas de dirigir a quienes estableces en el sólido fundamento de tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo