Día: 21 noviembre, 2019

“Si, si” “no, no”

5:33 «Habéis oído también que se dijo a los antepasados: No perjurarás, sino que cumplirás al Señor tus juramentos
5:34 Pues yo os digo que no juréis en modo alguno: ni por el Cielo, porque es el trono de Dios,
5:35 ni por la Tierra, porque es el escabel de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran rey.
5:36 Ni tampoco jures por tu cabeza, porque ni a uno solo de tus cabellos puedes hacerlo blanco o negro.
5:37 Sea vuestro lenguaje: `Sí, sí’ `no, no’: que lo que pasa de aquí viene del Maligno

Cristo

El hombre, llamado a la bienaventuranza, pero herido por el pecado, necesita la salvación de Dios.

La ayuda divina le viene en Cristo por la ley que lo dirige y en la gracia que lo sostiene: «Trabajad con temor y temblor por vuestra salvación, pues Dios es quien obra en vosotros el querer y el obrar como bien le parece» (Flp 2, 12-23)

Oración

Te rogamos, Señor, que a cuantos hoy honramos la gloriosa memoria de la Santísima Virgen María, nos concedas, por su intercesión, participar, como ella, de la plenitud de tu gracia. Por nuestro Señor Jesucristo

Evangelio

Aleluya, aleluya.
No endurezcáis vuestro corazón, sino escuchad la voz del Señor.
Aleluya.
EVANGELIO
Lc 19, 41-44.
¡Si comprendieras lo que conduce a la paz!.

Lectura del santo Evangelio según san Lucas.

En aquel tiempo, al acercarse Jesús a Jerusalén y ver la ciudad, le dijo llorando: –¡Si al menos tú comprendieras en este día lo que conduce a la paz! Pero no: está escondido a tus ojos. Llegará un día en que tus enemigos te rodearán de trincheras, te sitiarán, apretarán el cerco, te arrasarán con tus hijos dentro, y no dejarán piedra sobre piedra. Porque no reconociste el momento de mi venida.
Palabra del Señor.