Evangelio según san Mateo, 2:1-2 Cuando hubo nacido Jesús en Belén de Judá en tiempo de Herodes el Rey, he aquí unos Magos vinieron del Oriente a Jerusalén diciendo: «¿Dónde está el rey de los judíos que ha nacido? porque vimos su estrella en el oriente, y venimos a adorarle». (vv. 1-2)
Con razón un ser racional, esto es, un ángel, fue enviado a predicar a los judíos, como a gentes que usaban de la razón, mientras que los gentiles, indóciles a la razón, son conducidos a la cuna de Jesucristo, no por la palabra humana, sino por la aparición de un signo. Las profecías habían sido dadas a los primeros, porque eran fieles; las maravillas a los segundos, a causa de su infidelidad. Los apóstoles predicaron a las naciones a Jesucristo cuando había llegado a la plenitud de su edad, mientras que una estrella se los había anunciado cuando era pequeño y no podía articular palabra
San Gregorio Magno, homiliae in evangelia, 10
Catena Aurea. Santo Tomás de Aquino
