Causas de la pereza espiritual




Dos causas principales contribuyen a su desarrollo: una alimentación espiritual deficiente, y la invasión de algún germen dañino.


Alimentación espiritual deficiente: Para vivir y crecer en la vida, nuestra alma necesita de una buena alimentación espiritual; pero el pasto del alma son los diversos ejercicios espirituales, como meditaciones, lecturas, oraciones, exámenes, el cumplimiento de las obligaciones del propio estado, el ejercicio de las virtudes que la ponen en comunicación con Dios, la fuente del vivir sobrenatural. Si, pues, hacemos con negligencia esos ejercicios, si nos dejamos llevar voluntariamente de las distracciones, si no luchamos contra la rutina y la flojera, nos privaremos de muchas gracias, nos alimentaremos poco, se apoderará de nosotros la debilidad, no tendremos fuerzas para el ejercicio de las virtudes cristianas por muy poco de practicar que estas fueran. Y entonces, al ver el poco provecho que sacamos de tales ejercicios, empezamos por acortarlos para acabar suprimiéndolos. Ya no ponemos esfuerzo de nuestra parte para alcanzar las virtudes, y muy pronto recrudecen los vicios y las malas inclinaciones. Ante los valores espirituales, sobre todo ante un valor fundamental como la oración, se pierde el interés. Se convierte en algo aburrido, pesado, en una pérdida de tiempo. Se la pospone para dar prioridad a otras actividades presentadas como más atractivas.

Invasión de algún germen: El resultado de semejante apatía espiritual es el progresivo debilitamiento del alma, una especie de anemia espiritual, que prepara el organismo para la invasión de un germen morboso, o sea, de alguna de las tres concupiscencias, o, a veces, de las tres juntas.

Mal guardadas las puertas del alma, los sentidos exteriores e interiores dejan fácil paso a las sugestiones malsanas de la curiosidad y de la sensualidad, y se alzan con frecuencia tentaciones, que se rechazan sólo a medias. Luego hacen presa en el corazón algunas aficiones que ponen un tanto de turbación; se pasa a cometer imprudencias; se juega con el peligro; se van amontonando los pecados veniales de los cuales apenas nos dolemos; nos dejamos llevar cuesta abajo, hasta llegar al borde del abismo y por muy dichosos hemos de tenernos s nos damos cuenta de ello.

Además, la soberbia, jamás del todo dominada, vuelve al ataque: se complace el alma en sí misma, en sus buenas cualidades, en sus triunfos externos. Para ensalzarse aún más se compara con otros más relajados aún, y menosprecia, como a gentes de corto entendimiento a los que se esfuerzan por ser fieles a Dios. La soberbia trae consigo la envidia, los celos, movimientos de impaciencia y de ira, y aspereza en el trato con el prójimo.

La codicia se reaviva: se necesita dinero para gozar un poco más y para lucir. Para ganar dinero en mayor cantidad se acude a procedimientos poco delicados, poco honrados, que rayan en la injusticia.

De ahí nacen muchos pecados veniales deliberados, de los que nos dolemos poco, porque lentamente se van extinguiendo la luz del juicio y la delicadeza de la conciencia; se vive realmente en habitual disipación y se hace muy a la ligera el examen de conciencia al momento de la confesión. Con eso va perdiéndose el horror al pecado mortal, van siendo más raras las gracias divinas y el alma se aprovecha menos de ellas; se debilita, en definitiva, todo el organismo espiritual, y la consiguiente anemia prepara para vergonzosas caídas.

En el fondo, la tibieza se produce por la falta de constancia en el amor. Muchos autores han comparado la vida espiritual a un río con mucha corriente de agua. Si la persona desea cruzarlo, deberá nadar constantemente, aunque ello le implique esfuerzo y sacrificio. Si se deja de nadar, aunque sea un momento, habrá un retroceso; la corriente lo llevará hacia atrás, quién sabe hasta dónde. Así sucede en la vida espiritual; por la falta de constancia en el amor, en la lucha, en la oración, en el apostolado, se cae fácilmente en la tibieza espiritual

Publicado por paquetecuete

Cristiano Católico Apostólico y Romano

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