¿Dios existe?

Objeciones y respuestas
¿Dios existe?

5 vias Santo Tomás de Aquino

La primera vía de Santo Tomás de Aquino cae en una grosera petición de principio pues niega la posibilidad de una cadena infinita de movimiento aduciendo que de ser así “no habría Primer motor”. ¡Pero eso es justamente lo que se debe probar! Además, no se ha demostrado que solo tenga que haber un único Primer motor cuando bien podría haber varios. Luego, no se prueba la conclusión de la primera vía. Respuesta: Esta objeción de que Santo Tomás de Aquino comete una falacia de petición de principio en la primera vía es, lamentablemente, muy común entre las críticas que se le hacen. Y decimos lamentablemente porque solo se basa en una lectura tendenciosa y malintencionada del argumento tomista.
En efecto, cualquiera (que no tenga un prejuicio a priori contra el teísmo, claro está) que lea bien la enunciación que de esta vía hace el mismo aquinate se percatará de que no comete ninguna falacia de petición de principio, pues cuando dice que la cadena de movimiento “no puede seguir indefinidamente, porque no se llegaría al primer motor que mueve” inmediatamente a continuación aclara que ello ha de ser así porque si no hubiera un primer motor, “no habría motor (ni movimiento) alguno pues los motores intermedios no mueven más que por ser movidos por el primer motor” (5) como es que puede derivarse de la explicación de la premisa 2 (en la cual no se está presuponiendo para nada la existencia de un Primer motor). Luego, tenemos la alegación de que no habría por qué aceptar que hay un único Primer motor cuando bien podrían ser varios. Por ejemplo, el filósofo Graham Oppy escribe: “El argumento parece ser claramente inválido: lo máximo que se sigue de las premisas es que hay causas primeras del cambio que no están en sí mismas en proceso de cambio. No hay nada en las premisas de este argumento que justifique que hay una única causa primera del cambio que no está ella misma en proceso de cambio” (6). En primera instancia, puede responderse a esto aplicando el principio de navaja de Ockham de acuerdo con el cual no se deben multiplicar innecesariamente los entes para dar una explicación. Si basta apelar a un Primer motor para dar la fundamentación última suficiente del movimiento de los seres, especular con más “primeros motores” resulta superfluo.

cómo es que se da–físicamente- el movimiento en los seres, no nos explica cómo es que se inicia -metafísicamente- el movimiento o, lo que es más, los seres que se mueven. Y no solo eso. Aun si dejamos de lado todo el análisis metafísico y nos centramos únicamente en el físico, no se hace forzoso suponer que el “principio de inercia” invalida el postulado tomista de que “todo lo que se mueve es movido por otro” porque bien puede suponerse lo contrario en base a este mismo principio como es que hace el apologista A. Hillaire cuando en su ya citada obra La Religión Demostrada nos dice: “Sostiene la Mecánica, que es una parte de la Física, que la materia no puede moverse por sí sola. Una estatua no puede abandonar su pedestal; una máquina no puede moverse sin una fuerza motriz; un cuerpo en reposo no puede por sí mismo ponerse en movimiento. Tal es el llamado principio de inercia. Luego, para producir un movimiento es necesario un motor” (8). En otras palabras, lo que se mueve ha de ser movido por otro. Queda, pues, en pie la primera vía.
Pero ni siquiera necesitamos apelar a ese principio pragmático. Y es que, tomada en todo su contexto, nuestra formulación de la primera vía no se ve afectada por aquello que dice Oppy de que “no hay nada en las premisas de este argumento que justifique que hay una única causa primera del cambio que no está ella misma en proceso de cambio”. ¿Por qué? Porque si bien no hay ninguna demostración explícita de que solo debe haber un único Primer motor en la explicación que hemos dado de las premisas, sí hay una demostración implícita pero clara de ello en nuestra explicación de la cuarta premisa. Allí establecimos que el Primer motor es el Ser Subsistente. En consecuencia, por necesidad lógica, han de aplicarse al Primer motor todas las características y/ o atributos que hayan sido demostrados para el Ser Subsistente. Pero una de los atributos que demostramos para el Ser Subsistente es la “unicidad” (ver Parte I, capítulo II). Por tanto, el Primer motor, al ser también el Ser Subsistente, debe ser único. Queda, pues, en pie la primera vía

¿DIOS EXISTE?: El libro que todo creyente deberá (y todo ateo temerá) leer. Dante A. Urbina

Publicado por paquetecuete

Cristiano Católico Apostólico y Romano

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: