Egoísmo

24 Que nadie busque su propio interés, sino el de los demás. 1 Corintios 10

Rodeados del Amor de Dios

Dios «creó […], de un solo principio, todo el linaje humano, para que habitase sobre toda la faz de la tierra y determinó con exactitud el tiempo y los límites del lugar donde habían de habitar, con el fin de que buscasen a Dios, para ver si a tientas le buscaban y le hallaban; por más que no se encuentra lejos de cada uno de nosotros; pues en él vivimos, nos movemos y existimos» (Hch 17, 26-28

Oración

El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna. Amén

Evangelio

​Aleluya, aleluya.

Estad atentos y levantad la cabeza, porque se acerca la hora de vuestra liberación, dice el Señor.

Aleluya.
EVANGELIO

Lc 21, 20-28.
Jerusalén será pisoteada por los gentiles, hasta que a los gentiles les llegue su hora.
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Cuando veáis a Jerusalén sitiada por ejércitos, sabed que está cerca su destrucción. Entonces los que estén en Judea, que huyan a la sierra; los que estén en la ciudad, que se alejen; los que estén en el campo, que no entren en la ciudad; porque serán días de venganza en que se cumplirá todo lo que está escrito. ¡Ay de las que estén encinta o criando en aquellos días! Porque habrá angustia tremenda en esta tierra y un castigo para este pueblo. Caerán a filo de espada, los llevarán cautivos a todas las naciones, Jerusalén será pisoteada por los gentiles, hasta que a los gentiles les llegue su hora. Habrá signos en el sol y la luna y las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, enloquecidas por el estruendo del mar y el oleaje. Los hombres quedarán sin aliento por el miedo y la ansiedad, ante lo que se le viene encima al mundo, pues las potencias del cielo temblarán. Entonces verán al Hijo del Hombre venir en una nube, con gran poder y gloria. Cuando empiece a suceder esto, levantaos, alzad la cabeza; se acerca vuestra liberación».
Palabra del Señor

Oración

​Nuestra alma espera en el Señor.  Espera en su palabra. Amén

Evangelio

​Aleluya, aleluya.

Sé fiel hasta la muerte y te daré como premio la vida, dice el Señor.

Aleluya.
EVANGELIO

Lc 21, 12-19.
Todos os odiarán por causa de mi nombre, pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá.
 Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Os echarán mano, os perseguirán, entregándoos a los tribunales y a la cárcel, y os harán comparecer ante reyes y gobernadores por causa de mi nombre: así tendréis ocasión de dar testimonio. Haced propósito de no preparar vuestra defensa: porque yo os daré palabras y sabiduría a las que no podrá hacer frente ni contradecir ningún adversario vuestro. Y hasta vuestros padres, y parientes, y hermanos, y amigos os traicionarán, y matarán a algunos de vosotros, y todos os odiarán por causa de mi nombre. Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá: con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas».
Palabra del Señor

Pies descalzos de una niña en el templo

El Templo es enorme, majestuoso, revestido de oro, un polo refulgente que es el centro del universo de Israel. 

Allí en Jerusalem las multitudes van y vienen de toda la nación judía y también desde la diáspora, pues es obligación y es necesidad peregrinar al Templo en búsqueda de su Dios, al que allí encuentran.

Ella es una pequeña niña judía de la mano de sus padres, casi invisible entre la multitud, una nada en medio de ese Templo gigante.
Aún así, Ella será más grande que ese Templo y que todos los templos de todos los tiempos.

Ella misma se convertirá en Templo santo de Dios, insondable milagro de amor de un Dios que se encarna, que se hace hombre, que se hace próximo, que se hace hermano.
Ella es Templo porque la Palabra la habita, porque se deja transformar por esa Gracia asombrosa, porque confía aún cuando su razón no alcance a comprender.

El Hijo que un día tendría, sería enteramente de Ella y, por eso mismo, un Hijo de todos, un bebé santo por el que todos los niños son sagrados, por el que la vida se sacraliza. En Ella se crece silenciosa e imparable la Salvación que ha aceptado, por eso será feliz por siempre, a pesar de la espantosa sombra de la cruz.
Porque antes que Madre, Ella es hija, es hermana y es discípula, y sus pequeños pasos de niñita conmueven hasta las entrañas la majestuosa eternidad de Dios

Todos los caminos dirigen a Dios

El deseo de Dios está inscrito en el corazón del hombre, porque el hombre ha sido creado por Dios y para Dios; y Dios no cesa de atraer al hombre hacia sí, y sólo en Dios encontrará el hombre la verdad y la dicha que no cesa de buscar: «La razón más alta de la dignidad humana consiste en la vocación del hombre a la comunión con Dios. El hombre es invitado al diálogo con Dios desde su nacimiento; pues no existe sino porque, creado por Dios por amor, es conservado siempre por amor; y no vive plenamente según la verdad si no reconoce libremente aquel amor y se entrega a su Creador» (GS 19,1).

Oración

​Dios ha enviado su gracia y su lealtad; he estado echado entre leones. Y no me han hecho nada, porque ante él soy inocente. Amén

Evangelio

​Aleluya, aleluya.

Sé fiel hasta la muerte y te daré como premio la vida, dice el Señor.

Aleluya.
EVANGELIO

Lc 21, 5-11.
No quedará piedra sobre piedra.
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
En aquel tiempo, algunos ponderaban la belleza del templo, por la calidad de la piedra y los exvotos. Jesús les dijo: –Esto que contempláis, llegará un día en que no quedará piedra sobre piedra: todo será destruido. Ellos le preguntaron: –Maestro, ¿cuándo va a ser éso?, ¿y cuál será la señal de que todo eso está para suceder? El contestó: –Cuidado con que nadie os engañe. Porque muchos vendrán usando mí nombre, diciendo: «Yo soy», o bien «el momento está cerca»; no vayáis tras ellos. Cuando oigáis noticias de guerras y de revoluciones, no tengáis pánico. Porque eso tiene que ocurrir primero, pero el final no vendrá enseguida. Luego les dijo: –Se alzará pueblo contra pueblo y reino contra reino, habrá grandes terremotos, y en diversos países epidemias y hambre. Habrá también espantos y grandes signos en el cielo.
Palabra del Señor