El Apocalipsis es un auténtico manifiesto contra el culto al emperador. Además, un mensaje de esperanza para los cristianos, a quienes se les deja ver que Cristo será el vencedor definitivo. Domiciano fue el emperador de Roma del 81 al 96. Él mantuvo el culto al César y lo exigía todavía más que sus predecesores Vespasiano y Tito. Llegaba al grado de hacerse llamar y hasta firmar sus documentos como Dominus et deus noster, “señor y dios nuestro”
