Un ser Inmutable no puede haber creado

Argumento: Si Dios existe, debe ser Inmutable y, además, el Creador del universo. Pero ello no es posible ya que si en realidad hubiera creado habría cambiado dos veces: cuando decidió crear y cuando efectivamente lo hizo. Por tanto, un ser Inmutable no puede haber creado. Luego, Dios no existe. Refutación: Llegamos al quinto “argumento”Sigue leyendo «Un ser Inmutable no puede haber creado»

Un ser Activo y Necesario no puede haber estado inactivo e inútil

Argumento: Si Dios existe es un ser intrínsecamente Activo y Necesario. Pero Dios demuestra que es Activo y Necesario por medio de la creación. Por tanto, antes de la creación había estado inactivo e inútil. Pero eso no puede corresponder a un ser intrínsecamente Activo y Necesario. Luego, Dios no existe. Refutación: Como era deSigue leyendo «Un ser Activo y Necesario no puede haber estado inactivo e inútil»

El Espíritu Puro no pudo haber creado la materia

Si Dios, el Espíritu Puro, ha creado la materia, con respecto a su principio esta nos deja dos posibilidades: o estar fuera de Dios o estar dentro de Él. En el primer caso Dios no podría ser el Creador de la materia porque ésta ya hubiera existido desde siempre y coeternamente con Él. Y enSigue leyendo «El Espíritu Puro no pudo haber creado la materia»

De la propia pluma de Laclau y Mouffe:

La radicalización de la democracia no es un fin en sí mismo sino un medio para alcanzar otro fin: la destrucción del “individualismo posesivo” típicamente liberal, es decir, la destrucción de la noción de los derechos individuales y de la propiedad privada. Las dictaduras socialistas del siglo pasado alegaban estar llevando adelante una “democracia sustancial”Sigue leyendo «De la propia pluma de Laclau y Mouffe:»

LA DIFERENCIACIÓN MODERNA Y CULTURA

La batalla cultural no es un fenómeno ahistórico. Tal como aquí se ha conceptualizado al menos, no se podrían hallar batallas culturales en todos los tiempos y en todos los lugares. Al contrario, la batalla cultural tiene un contexto sociohistórico de emergencia bien preciso que posibilita, por un lado, concebir la cultura como un campoSigue leyendo «LA DIFERENCIACIÓN MODERNA Y CULTURA»

Si no hay Dios, la sociedad es imposible.

Una sociedad no puede subsistir si no existen la autoridad que impone las leyes, la obediencia que las cumple, y las virtudes sociales. Ahora bien, faltando la creencia en Dios, los gobernantes de los pueblos no tienen espíritu de justicia, se convierten en tiranos, y en el poder no buscan más que el modo deSigue leyendo «Si no hay Dios, la sociedad es imposible.»

Si no hay Dios, la sociedad es imposible.

Una sociedad no puede subsistir si no existen la autoridad que impone las leyes, la obediencia que las cumple, y las virtudes sociales. Ahora bien, faltando la creencia en Dios, los gobernantes de los pueblos no tienen espíritu de justicia, se convierten en tiranos, y en el poder no buscan más que el modo deSigue leyendo «Si no hay Dios, la sociedad es imposible.»

Si no hay Dios, la sociedad es imposible.

Una sociedad no puede subsistir si no existen la autoridad que impone las leyes, la obediencia que las cumple, y las virtudes sociales. Ahora bien, faltando la creencia en Dios, los gobernantes de los pueblos no tienen espíritu de justicia, se convierten en tiranos, y en el poder no buscan más que el modo deSigue leyendo «Si no hay Dios, la sociedad es imposible.»

Si no hay Dios, la sociedad es imposible.

Una sociedad no puede subsistir si no existen la autoridad que impone las leyes, la obediencia que las cumple, y las virtudes sociales. Ahora bien, faltando la creencia en Dios, los gobernantes de los pueblos no tienen espíritu de justicia, se convierten en tiranos, y en el poder no buscan más que el modo deSigue leyendo «Si no hay Dios, la sociedad es imposible.»

Si no hay Dios, la sociedad es imposible.

Una sociedad no puede subsistir si no existen la autoridad que impone las leyes, la obediencia que las cumple, y las virtudes sociales. Ahora bien, faltando la creencia en Dios, los gobernantes de los pueblos no tienen espíritu de justicia, se convierten en tiranos, y en el poder no buscan más que el modo deSigue leyendo «Si no hay Dios, la sociedad es imposible.»