Pinchas Lapide



Todo el trilema de Lewis (“ loco, mentiroso o Dios”) no es más que una falacia pues se basa en su totalidad sobre el supuesto de que Jesucristo realmente existió, lo cual no puede ser corroborado independientemente de las fuentes cristianas. Luego, no se prueba la conclusión de la segunda vía.

Respuesta: Evidentemente esta objeción se basa sobre el pre- juicio de que el Nuevo Testamento no se constituye como un documento histórico. Pero no tenemos por qué aceptar dicho prejuicio. Como hemos visto, los documentos del Nuevo Testamento se pretenden como históricos y, de hecho, salen muy bien librados cuando se les aplican las
pruebas históricas estándar de autenticidad y fiabilidad. Por tanto, el prejuiciarlos es anticientífico.

El Nuevo Testamento tiene cientos de referencias de Jesucristo y no hay motivo para descartarlas a priori. Y más aún cuando se trata de referencias de gran proximidad espacio- temporal con respecto a los hechos que narran.

Por ejemplo, la gran mayoría de estudiosos (cristianos y no cristianos) aceptan que las Epístolas de Pablo (o al menos algunas de ellas) fueron escritas entre 20 y 40 años después de la muerte de Jesús. En términos de evidencias de manuscritos antiguos, esta es una prueba extraordinariamente fuerte de que existió un hombre llamado Jesús a inicios del primer siglo.

Es más, en las cartas de Pablo se encuentran pasajes que reflejan credos e himnos referidos a Jesús que ya estarían circulando con anterioridad entre los cristianos. Por ejemplo, el académico judío Pinchas Lapide explica que el texto de 1 Corintios 15: 3- 7 recogería un himno anterior a la ya temprana datación de esa carta (en torno al año 55) por cuanto el estilo de la frase es “no paulino”, la triple cláusula “y que” es característica del
hebreo arámico- mishnaico, y la doble cláusula “conforme a las Escrituras” es propia de la formulación de credos. De todos modos, y sin desmedro de lo anterior, tenemos que se puede ofrecer una amplia gama de evidencia externa (no cristiana) sobre la existencia de Jesús.

Pinchas Lapide (Viena, 28 de noviembre de 1922 – 23 de octubre de 1997) fue un teólogo judío. Sirvió como diplomático israelí desde 1951 hasta 1969, actuando entre otras posiciones como cónsul israelí en Milán, y contribuyó a que el joven estado de Israel obtuviera reconocimiento. Escribió más de 35 libros

Publicado por paquetecuete

Cristiano Católico Apostólico y Romano

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