Pasiones

En sí mismas, las pasiones no son buenas ni malas. Sólo reciben calificación moral en la medida en que dependen de la razón y de la voluntad. Las pasiones se llaman voluntarias “o porque están ordenadas por la voluntad, o porque la voluntad no se opone a ellas” (Santo Tomás de Aquino, Summa theologiae, 1-2,Sigue leyendo «Pasiones»

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya. Bienaventurados los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIO Lc 12, 13-21. ¿De quién será lo que has preparado? Lectura del santo Evangelio según San Lucas. EN aquel tiempo, dijo uno de entre la gente a Jesús: «Maestro, dije a mi hermanoSigue leyendo «Evangelio»

Pasión

“Amar es desear el bien a alguien” (Santo Tomás de Aquino, Summa theologiae, 1-2, q 26, a 4, c). Los demás afectos tienen su fuerza en este movimiento original del corazón del hombre hacia el bien. Sólo el bien es amado (cf. San Agustín, De Trinitate, 8, 3, 4) “Las pasiones son malas si elSigue leyendo «Pasión»

Evangelio

Aleluya, aleluya. Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los cielos, dice el Señor. Aleluya. EVANGELIO Mt 14, 1-12. Herodes mandó decapitar a Juan, y sus discípulos fueron a contárselo a Jesús. Lectura del santo Evangelio según san Mateo. En aquel tiempo, oyó el virrey Herodes loSigue leyendo «Evangelio»

Amar el bien

Las pasiones son numerosas. La más fundamental es el amor que la atracción del bien despierta. El amor causa el deseo del bien ausente y la esperanza de obtenerlo. Este movimiento culmina en el placer y el gozo del bien poseído. La aprehensión del mal causa el odio, la aversión y el temor ante elSigue leyendo «Amar el bien»

Pasiones

Las pasiones son componentes naturales del psiquismo humano, constituyen el lugar de paso y aseguran el vínculo entre la vida sensible y la vida del espíritu. Nuestro Señor señala al corazón del hombre como la fuente de donde brota el movimiento de las pasiones (cf Mc 7, 21)