Acto de contrición

Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío. Por ser tú quien eres, Bondad infinita, y porque te amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberte ofendido. También me pesa que puedas castigarme con las penas del infierno. Ayudado de tu divina gracia propongo firmemente nunca más pecar,Sigue leyendo «Acto de contrición»

Resucitado

Según el apóstol san Pablo, por el Bautismo el creyente participa en la muerte de Cristo; es sepultado y resucita con Él: «¿O es que ignoráis que cuantos fuimos bautizados en Cristo Jesús, fuimos bautizados en su muerte? Fuimos, pues, con él sepultados por el bautismo en la muerte, a fin de que, al igualSigue leyendo «Resucitado»

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya. Señor Jesús, explícanos las Escrituras; haz que arda nuestro corazón mientras nos hablas. Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIO Lc 24, 35‑48. Así está escrito: el Mesías padecerá y resucitará de entre los muertos al tercer día. Lectura del santo evangelio según san Lucas. EN aquel tiempo, los discípulos de Jesús contaron lo queSigue leyendo «Evangelio»

Bautizo

Desde el día de Pentecostés la Iglesia ha celebrado y administrado el santo Bautismo. En efecto, san Pedro declara a la multitud conmovida por su predicación: «Convertíos y que cada uno de vosotros se haga bautizar en el nombre de Jesucristo, para remisión de vuestros pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo» (Hch 2,38).Sigue leyendo «Bautizo»

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya. Ha resucitado Cristo, que creó todas las cosas, y se ha compadecido del género humano. Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIO Jn 6, 16-21. Vieron a Jesús caminando sobre el mar. Lectura del santo Evangelio según san Juan. AL oscurecer, los discípulos de Jesús bajaron al mar, embarcaron y empezaron la travesía hacia Cafarnaún.Sigue leyendo «Evangelio»

En Él

Considera dónde eres bautizado, de dónde viene el Bautismo: de la cruz de Cristo, de la muerte de Cristo. Ahí está todo el misterio: Él padeció por ti. En él eres rescatado, en él eres salvado (San Ambrosio, De sacramentis 2, 2, 6).