Por donde pasaba el Señor

Evangelio según san Mateo, 9: 18- 22 Diciéndoles El estas cosas, se le aproximó un príncipe de la sinagoga, y le adoró diciendo: «Señor, mi hija es ahora un cadáver; mas ven, pon tu mano sobre ella y vivirá». Y levantándose Jesús le seguía en compañía de sus discípulos. Y he aquí una mujer, queSigue leyendo «Por donde pasaba el Señor»

La doctrina sagrada, ¿es o no es sabiduría?

o 2-2 q:45 a.3; In Sent. 1, Prol., a.3 q.a 1.3; Con. Gentes 2 4. Objeciones por las que parece que la doctrina sagrada no es sabiduría: 1. La doctrina que no tiene principios propios, sino que los toma de fuera, no puede ser llamada sabiduría, pues al sabio le corresponde dirigir, no ser dirigidoSigue leyendo «La doctrina sagrada, ¿es o no es sabiduría?»

Respice post te! Hominem te esse memento!

Evangelio

San Juan 7:32-39Se enteraron los fariseos que la gente hacía estos comentarios acerca de él y enviaron guardias para detenerle Entonces él dijo: «Todavía un poco de tiempo estaré con vosotros, y me voy al que me ha enviado. Me buscaréis y no me encontraréis; y adonde yo esté, vosotros no podéis venir.» Se decíanSigue leyendo «Evangelio»

Prontitud

Evangelio según san Mateo, 9: 18- 22 Diciéndoles El estas cosas, se le aproximó un príncipe de la sinagoga, y le adoró diciendo: «Señor, mi hija es ahora un cadáver; mas ven, pon tu mano sobre ella y vivirá». Y levantándose Jesús le seguía en compañía de sus discípulos. Y he aquí una mujer, queSigue leyendo «Prontitud»

La doctrina sagrada,  ¿es o no es superior a las otras ciencias?

1-2 q.66 a.5 ad 3; In Sent. J, Pról, a.1; Cont. Gentes2,4. Objeciones por las que parece que la doctrina sagrada no es superior a las otras ciencias: 1. La certeza es algo propio de la superioridad de una ciencia. Pero las otras ciencias parecen más ciertas que la doctrina sagrada, pues mientras los principiosSigue leyendo «La doctrina sagrada,  ¿es o no es superior a las otras ciencias?»

Evangelio

San Juan 8:46-59¿Quién de vosotros puede probar que soy pecador? Si digo la verdad, ¿por qué no me creéis? El que es de Dios, escucha las palabras de Dios; vosotros no las escucháis, porque no sois de Dios.» Los judíos le respondieron: «¿No decimos, con razón, que eres samaritano y que tienes un demonio?» RespondióSigue leyendo «Evangelio»