Omnipotencia

Omnipotencia: Se dice que un ser es omnipotente en cuanto tiene en sí la plenitud y totalidad del poder.

Ahora bien, dado que el poder se sigue del ser y el modo de poder del modo de ser, tendremos que Dios, el Ser Subsistente, tendrá en Sí la plenitud y totalidad del poder. Además, tendrá en Sí todo el poder que tenga otro ser o cosa pues, al constituirse como el fundamento del ser de todos y cada uno de los entes, se constituirá
también como la fuente primaria de la que procede todo poder

Luego, Dios es Omnipotente

Acerca de las cosas superfluas



Evangelio según san Mateo, 6: 34- 34 «Y no andéis cuidadosos por el día de mañana. Porque el día de mañana a sí mismo se traerá su cuidado: le basta al día su propia malicia». (v. 34)

O de otro modo. Por hoy se designan las cosas que son necesarias a la vida, y cuando dice mañana se refiere a lo que ahora es superfluo. Dice, pues: «No queráis andar preocupados por lo que es propio del día de mañana», esto es, no cuidéis de las cosas que mañana
necesitaréis para la vida, sino sólo del alimento necesario para hoy. Lo que es superfluo, como lo es lo del día de mañana, ya se cuidará a su tiempo. Y éste es el sentido: «El día de mañana, ya tendrá buen cuidado de buscarse lo necesario». Como si dijese: cuando reúnas cosas superfluas ellas mismas se cuidarán de sí, no pudiendo tú disfrutarlas, encontrarán muchos dueños que cuiden de ellas. Por qué te cuidas tanto de las cosas que has de dejar a otro? Es suficiente para cada día su propio afán, esto es, te basta el trabajo que empleas para conseguir las cosas necesarias, no quieras, pues, andar solícito acerca de las cosas superfluas

Pseudo-Crisóstomo, opus imperfectum in Matthaeum,
hom. 16

EN LA COMUNION

EN LA COMUNION
DEBEMOS PEDIR
LA CURACION DE
AQUEL VICIO AL
QUE ESTAMOS
SUJETOS
-SAN FELIPE NERI

Oración

El Señor ha resucitado, Aleluya

Evangelio

San Juan 16:16-22
«Dentro de poco ya no me veréis, y dentro de otro poco me volveréis a ver.» Entonces algunos de sus discípulos comentaron entre sí: «¿Qué es eso que nos dice: `Dentro de poco ya no me veréis y dentro de otro poco me volveréis a ver’ y `Me voy al Padre’?» Y decían: «¿Qué es ese `poco’? No sabemos lo que quiere decir.» Se dio cuenta Jesús de que querían preguntarle y les dijo: «¿Andáis preguntándoos acerca de lo que he dicho: `Dentro de poco no me veréis y dentro de otro poco me volveréis a ver?’ En verdad, en verdad os digo que lloraréis y os lamentaréis, y el mundo se alegrará. Estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en gozo. La mujer, cuando va a dar a luz, está triste, porque le ha llegado su hora; pero cuando ha dado a luz al niño, ya no se acuerda del aprieto por el gozo de que ha nacido un hombre en el mundo. También vosotros estáis tristes ahora, pero volveré a veros y se alegrará vuestro corazón y vuestra alegría nadie os la podrá quitar.

Palabra de Dios

No nos preocupemos del porvenir



Evangelio según san Mateo, 6: 34- 34 «Y no andéis cuidadosos por el día de mañana. Porque el día de mañana a sí mismo se traerá su cuidado: le basta al día su propia malicia». (v. 34)

El significado de esas palabras celestiales se reduce, pues, a que no
nos preocupemos del porvenir. La malicia de nuestra vida y los pecados de todos los días bastan para que toda nuestra meditación y todos nuestros esfuerzos no se empleen en otra cosa que en purificarnos de ellos. Cesando nuestro cuidado, el porvenir queda con su propia preocupación, mientras Dios nos obtiene el
adelanto de la eterna claridad

San Hilario, homiliae in Matthaeum, 5

Oración

Yo soy el alfa y la omega, dice el Señor Dios; el que es, el que era, el que viene, el todopoderoso

Evangelio

San Juan 15:1-7
«Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el viñador. Todo sarmiento que en mí no da fruto, lo corta, y todo el que da fruto, lo limpia, para que dé más fruto. Vosotros estáis ya limpios gracias a la palabra que os he dicho. Permaneced en mí, como yo en vosotros. Lo mismo que el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid; así tampoco vosotros si no permanecéis en mí. Yo soy la vid; vosotros los sarmientos. El que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto; porque separados de mí no podéis hacer nada. Si alguno no permanece en mí, es arrojado fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen, los echan al fuego y arden. Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que queráis y lo conseguiréis.

Palabra de Dios

Oración

Enséñame, Señor, tu camino, para que siga tu verdad; mantén mi corazón entero en el temor de tu nombre

Evangelio

San Lucas 10:1-9
Después de esto, designó el Señor a otros setenta y dos y los envió por delante, de dos en dos, a todas las ciudades y sitios adonde él había de ir Y les dijo: «La mies es mucha y los obreros pocos. Rogad, pues, al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies. Id; mirad que os envío como corderos en medio de lobos. No llevéis bolsa, ni alforja, ni sandalias. Y no saludéis a nadie en el camino. En la casa en que entréis, decid primero: `Paz a esta casa.’ Y si hubiere allí un hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; si no, se volverá a vosotros Permaneced en la misma casa, comed y bebed lo que tengan, porque el obrero merece su salario. No vayáis de casa en casa. En la ciudad en que entréis y os reciban, comed lo que os pongan; curad los enfermos que haya en ella, y decidles: `El Reino de Dios está cerca de vosotros

Palabra de Dios