Día: 30 junio, 2017

Amor del Padre

¡Miren cómo nos amó el Padre! Quiso que nos llamáramos hijos de Dios, y nosotros lo somos realmente. Si el mundo no nos reconoce, es porque no lo ha reconocido a él. 1 Juan 3,1


Espíritu Santo

Nadie puede decir: “¡Jesús es Señor!” sino por influjo del Espíritu Santo (1 Co 12, 3) “Dios ha enviado a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo que clama ¡Abbá, Padre!” (Ga 4, 6). Este conocimiento de fe no es posible sino en el Espíritu Santo. Para entrar en contacto con Cristo, es necesario primeramente haber sido atraído por el Espíritu Santo. Él es quien nos precede y despierta en nosotros la fe. Mediante el Bautismo, primer sacramento de la fe, la vida, que tiene su fuente en el Padre y se nos ofrece por el Hijo, se nos comunica íntima y personalmente por el Espíritu Santo en la Iglesia

Oración

Mi alma está sedienta de ti, Dios mío, que soy yo sin ti?

Evangelio

Aleluya, aleluya.

Cristo hizo suyas nuestras debilidades y cargó con nuestros dolores.

Aleluya.
 
EVANGELIO

Mt 8, 1-4.
Si quieres, puedes limpiarme.
Lectura del santo Evangelio según San Mateo. 
En aquel tiempo, al bajar Jesús del monte, lo siguió mucha gente. En esto, se le acercó un leproso, se arrodilló y le dijo: ─Señor, si quieres, puedes limpiarme. Extendió la mano y lo tocó diciendo: ¡Quiero, queda limpio ! Y enseguida quedó limpio de la lepra. Jesús le dijo: No se lo digas a nadie, pero para que conste, ve a presentarte al sacerdote y entrega la ofrenda que mandó Moisés.
Palabra del Señor