Contra el orgullo y sus vanas esperanzas

No te llenes de orgullo por tus buenas obras, pues los juicios humanos son diferentes a los juicios de Dios, a quien muchas veces es menos agradable lo que a los ojos humanos es más agradable. “la mirada de Dios no es como la mirada del hombre, pues el hombre mira las apariencias, pero Dios mira el corazón (1 Samuel 16)
Al pensar en las cualidades tuyas que si conoces, piensa en las cualidades de los demás que no se conocen. Asi conservaras la humildad
No te hace daño colocarte después de todos los demás.. Pero si te dañaria muchísimo creerte o colocarte antes siquiera de uno solo.
En el corazón del humilde reina una paz continua, mientras que en el corazón del orgulloso hay frecuentes arrebatos de envidia y de cólera
Dios resiste a los orgullosos, pero a los humildes les da su Gracia (Santiago 4)

Imitación de Cristo (Tomás de Kempis)

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