Bautismo

El Bautismo no solamente purifica de todos los pecados, hace también del neófito «una nueva creatura» (2 Co 5,17), un hijo adoptivo de Dios (cf Ga 4,5-7) que ha sido hecho «partícipe de la naturaleza divina» (2 P 1,4), miembro de Cristo (cf 1 Co 6,15; 12,27), coheredero con Él (Rm 8,17) y templo delSigue leyendo «Bautismo»

Evangelio

Aleluya, aleluya, alaluya. El Espíritu de la verdad dará testimonio de mí –dice el Señor–; y vosotros daréis testimonio. Aleluya, aleluya, alaluya. EVANGELIO Jn 15, 26 – 16,4a. El Espíritu de la verdad dará testimonio de mí. Lectura del santo Evangelio según san Juan. EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Cuando venga elSigue leyendo «Evangelio»

Bautismo y pecado

En el bautizado permanecen ciertas consecuencias temporales del pecado, como los sufrimientos, la enfermedad, la muerte o las fragilidades inherentes a la vida como las debilidades de carácter, etc., así como una inclinación al pecado que la Tradición llama concupiscencia, o metafóricamente fomes peccati: «La concupiscencia, dejada para el combate, no puede dañar a losSigue leyendo «Bautismo y pecado»

Aumentar la fe, que no se tiene

Desde luego que este título…, parece que implica un contra sentido, porque muchos de los que lo lean, pensarán con todo el sentido común del mundo, que: ¿Cómo se puede aumentar aquello de lo que uno no dispone? Pues sí, en principio lleva razón el que así piense, pero es el caso de que aSigue leyendo «Aumentar la fe, que no se tiene»

Bautismo

Por el Bautismo, todos los pecados son perdonados, el pecado original y todos los pecados personales así como todas las penas del pecado (cf DS 1316). En efecto, en los que han sido regenerados no permanece nada que les impida entrar en el Reino de Dios, ni el pecado de Adán, ni el pecado personal,Sigue leyendo «Bautismo»