Eucaristía

Ante la grandeza de este sacramento, el fiel sólo puede repetir humildemente y con fe ardiente las palabras del Centurión (cf Mt 8,8): «Señor, no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanarme». En la Liturgia de san Juan Crisóstomo, los fieles oran con el mismo espíritu: «ASigue leyendo «Eucaristía»

Evangelio

Aleluya, aleluya. Velad y orad, para que podáis presentaros sin temor ante el Hijo del hombre. Aleluya. EVANGELIO Mt 25, 1-13. Que llega el esposo, salid a recibirlo. Lectura del santo Evangelio según san Mateo. En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: «El Reino de los Cielos se parecerá a diez doncellasSigue leyendo «Evangelio»

Reconciliación

Para responder a esta invitación, debemos prepararnos para este momento tan grande y santo. San Pablo exhorta a un examen de conciencia: «Quien coma el pan o beba el cáliz del Señor indignamente, será reo del Cuerpo y de la Sangre del Señor. Examínese, pues, cada cual, y coma entonces del pan y beba delSigue leyendo «Reconciliación»

Evangelio

Aleluya, aleluya. Estad preparados, porque no sabéis a qué hora va a venir el Hijo del hombre. Aleluya. EVANGELIO Mt 24, 42-51. Estad preparados. Lectura del santo Evangelio según san Mateo. En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Estad en vela, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor. Comprended que si supiera elSigue leyendo «Evangelio»

Llamado

El Señor nos dirige una invitación urgente a recibirle en el sacramento de la Eucaristía: «En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre, y no bebéis su sangre, no tendréis vida en vosotros» (Jn 6,53)