Evangelio

Aleluya, aleluya.
Dichosos los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica, dice el Señor.
Aleluya

EVANGELIO
Lc 8, 19-21.

Lectura del santo Evangelio según san Lucas.

En aquel tiempo, vinieron a ver a Jesús su madre y sus hermanos, pero con el gentío no lograban llegar hasta él.
Entonces le avisaron:
–Tu madre y tus hermanos están fuera y quieren verte.
El les contestó:
–Mi madre y mis hermanos son éstos: los que escuchan la Palabra de Dios y la ponen por obra.

Palabra del Señor

Alegria

13 Alégrense en la medida en que puedan compartir los sufrimientos de Cristo. Así, cuando se manifieste su gloria, ustedes también desbordarán de gozo y de alegría. 1 Pedro 4,13

Desagravio

¡Oh dulcísimo Jesús, cuyo inmenso amor a los hombres no ha recibido en pago, de los ingratos, más que olvido, negligencia y menosprecio! Vednos postrados ante vuestro altar, para reparar, con especiales homenajes de honor, la frialdad indigna de los hombres y las injurias con que, en todas partes, hieren vuestro amantísimo Corazón.
Mas recordando que también nosotros alguna vez nos manchamos con tal indignidad de la cual nos dolemos ahora vivamente, deseamos, ante todo, obtener para nuestras almas vuestra divina misericordia, dispuestos a reparar, con voluntaria expiación, no sólo nuestros propios pecados, sino también los de aquellos que, alejados del camino de la salvación y obstinados en su infidelidad, o no quieren seguiros como a Pastor y Guía, o, conculcando las promesas del Bautismo, han sacudido el suavísimo yugo de vuestra ley.

Nosotros queremos expiar tan abominables pecados, especialmente la inmodestia y la deshonestidad de la vida y de los vestidos, las innumerables asechanzas tendidas contra las almas inocentes, la profanación de los días festivos, las execrables injurias proferidas contra vos y contra vuestros Santos, los insultos dirigidos a vuestro Vicario y al Orden Sacerdotal, las negligencias y horribles sacrilegios con que es profanado el mismo Sacramento del amor y, en fin, los públicos pecados de las naciones que oponen resistencia a los derechos y al magisterio de la Iglesia por vos fundada.

¡Ojalá que nos fuese dado lavar tantos crímenes con nuestra propia sangre! Mas, entretanto, como reparación del honor divino conculcado, uniéndola con la expiación de la Virgen vuestra Madre, de los Santos y de las almas buenas, os ofrecemos la satisfacción que vos mismo ofrecisteis un día sobre la cruz al Eterno Padre y que diariamente se renueva en nuestros altares, prometiendo de todo corazón que, en cuanto nos sea posible y mediante el auxilio de vuestra gracia, repararemos los pecados propios y ajenos y la indiferencia de las almas hacia vuestro amor, oponiendo la firmeza en la fe, la inocencia de la vida y la observancia perfecta de la ley evangélica, sobre todo de la caridad, mientras nos esforzamos además por impedir que seáis injuriado y por atraer a cuantos podamos para que vayan en vuestro seguimiento.
¡Oh benignísimo Jesús! Por intercesión de la Santísima Virgen María Reparadora, os suplicamos que recibáis este voluntario acto de reparación; concedednos que seamos fieles a vuestros mandatos y a vuestro servicio hasta la muerte y otorgadnos el don de la perseverancia, con el cual lleguemos felizmente a la gloria, donde, en unión del Padre y del Espíritu Santo, vivís y reináis, Dios por todos los siglos de los siglos. Amén. Pio XI

De barrendero a arzobispo

Justo Rufino Barrios le ordenó al abogado Ricardo Casanova y Estrada vestir una sotana y barrer las calles como castigo.
En los años del gobierno de Justo Rufino Barrios (1873-1885), el abogado Ricardo Casanova y Estrada (1844-1913) trabajó como síndico de Guatemala, lo que le permitió participar en la resolución de conflictos, entre ellos los relacionados con los bienes confiscados a la Iglesia Católica por el Gobierno Liberal.
En 1874, Casanova y Estrada emitió un dictamen sobre la petición de un vecino en relación al otorgamiento de una paja de agua que le pertenecía a la Congregación del Oratorio de San Felipe Neri, la cual había sido expulsada por el Gobierno Liberal el 27 de mayo de 1872.
El contenido de esta resolución llegó a oídos del presidente, pero lo que más lo enfureció fue que una de las cláusulas aclaraba que si los religiosos de esa Congregación regresaban al inmueble, debía devolvérseles la paja de agua.
El presidente mandó a llamar inmediatamente a Casanova y Estrada para que se presentara a su despacho. Cuando este llegó, Barrios lo insultó, lo abofeteó y lo vistió con una sotana y le ordenó barrer y caminar por las calles de la ciudad durante una semana. Parte del escarmiento también fue pernoctar en una celda del Oratorio de San Felipe Neri (4a. avenida y 7a. calle, zona 1).
Al concluir el castigo, Barrios lo citó nuevamente y le ofreció que le permitiría quitarse la sotana, siempre y cuando aceptara integrarse al liberalismo, a lo cual Casanova y Estrada respondió con un rotundo «no». El abogado renunció al cargo de síndico, pues había decidido ordenarse sacerdote.
En privado, llevó a cabo sus estudios teológicos y como no había obispo en Guatemala, porque Miguel García Granados había expulsado al arzobispo Bernardo Piñol y Aycinena en 1871, Casanova y Estrada fue ordenado en Chiapas, el 10 de marzo de 1875.
A partir de esa fecha, el religioso ocupó varios cargos dentro de la curia. El papa León XIII lo nombró administrador de la Arquidiócesis y finalmente lo eligió arzobispo en 1886.
Algunas fuentes históricas cuentan, a manera de anécdota, que cuando Casanova y Estrada supo de la muerte de Barrios en la batalla de Chalchuapa, El Salvador, en abril de 1885, celebró una misa póstuma en su memoria y en una parte del sermón dijo: «Gracias, señor presidente, usted fue mi bienhechor».
FRANCISCO MAURICIO MARTíNEZ

Persona de Jesus

No se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva” (Deus caritas est, n.1) Benedicto XVI

¿Una Relación Personal con Jesús?

Una Relación Personal con Jesús??
Que relación más personal que Creer en Juan capitulo 6??

Oración

Oh Dios, has puesto la plenitud de la ley en el amor a ti y al prójimo, concédenos cumplir tus mandamientos para llegar así a la vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo

Evangelio

Aleluya, aleluya.
Que brille vuestra luz ante los hombres, dice el Señor, para que viendo vuestras buenas obras, den gloria a su Padre, que está en los cielos.
Aleluya

EVANGELIO
Lc 8, 16-18.

Lectura del santo Evangelio según san Lucas.

En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: «Nadie enciende un candil y lo tapa con una vasija o lo mete debajo de la cama lo pone en el candelero para que los que entran tengan luz. Nada hay oculto que no llegue a descubrirse, nada secreto que no llegue a saberse o a hacerse público. A ver si me escucháis bien: al que tiene se le dará, al que no tiene se le quitará hasta lo que cree tener».

Palabra del Señor

Oración

Oh Dios, protector de los que en ti esperan, sin ti nada es fuerte ni santo; multiplica sobre nosotros los signos de tu misericordia, para que, bajo tu guía providente, de tal modo nos sirvamos de los bienes pasajeros, que podamos adherirnos a los eternos. Por Jesucristo nuestro Señor

Evangelio

Aleluya, aleluya.
Ábrenos el corazón, Señor, para que aceptemos las palabras de tu Hijo.
Aleluya

EVANGELIO
Mt 20, 1-16.

Lectura del santo Evangelio según san Mateo.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: «El reino de los cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña. Después de ajustarse con ellos en un denario por jornada, los mandó a la viña. Salió otra vez a media mañana, vio a otros que estaban en la plaza sin trabajo, y les dijo: «Id también vosotros a mi viña, y os pagaré lo debido.» Ellos fueron. Salió de nuevo hacia mediodía y a media tarde e hizo lo mismo. Salió al caer la tarde y encontró a otros, parados, y les dijo: ¿Cómo es que estáis aquí el día entero sin trabajar?’ Le respondieron: «Nadie nos ha contratado.» Él les dijo: «Id también vosotros a mi viña.» Cuando oscureció, el dueño de la viña dijo al capataz: «Llama a los jornaleros y págales el jornal, empezando por los últimos y acabando por los primeros.» Vinieron los del atardecer y recibieron un denario cada uno. Cuando llegaron los primeros, pensaban que recibirían más, pero ellos también recibieron un denario cada uno. Entonces se pusieron a protestar contra el amo: «Estos últimos han trabajado sólo una hora, y los has tratado igual que a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el bochorno.» Él replicó a uno de ellos: «Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No nos ajustamos en un denario? Toma lo tuyo y vete. Quiero darle a este último igual que a ti. ¿Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos? ¿O vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?» Así, los últimos serán los primeros y los primeros los últimos.»

Palabra del Señor