Otro Cristo

«todos los miembros no tienen la misma función» (Rm 12,4). Algunos son llamados por Dios en y por la Iglesia a un servicio especial de la comunidad. Estos servidores son escogidos y consagrados por el sacramento del Orden, por el cual el Espíritu Santo los hace aptos para actuar como representantes de Cristo-Cabeza para elSigue leyendo «Otro Cristo»

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya. Un gran Profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo. Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIO Mc 1, 40-45. La lepra se le quitó, y quedó limpio. Lectura del santo Evangelio según san Marcos. EN aquel tiempo, se acercó a Jesús un leproso, suplicándole de rodillas: «Si quieres, puedes limpiarme». Compadecido,Sigue leyendo «Evangelio»

Madre iglesia

La Madre Iglesia desea ardientemente que se lleve a todos los fieles a aquella participación plena, consciente y activa en las celebraciones litúrgicas que exige la naturaleza de la liturgia misma y a la cual tiene derecho y obligación, en virtud del bautismo, el pueblo cristiano «linaje escogido, sacerdocio real, nación santa, pueblo adquirido» (1Sigue leyendo «Madre iglesia»

Común o privada

Es toda la comunidad, el Cuerpo de Cristo unido a su Cabeza quien celebra «Las acciones litúrgicas no son acciones privadas, sino celebraciones de la Iglesia, que es «sacramento de unidad», esto es, pueblo santo, congregado y ordenado bajo la dirección de los obispos. Por tanto, pertenecen a todo el Cuerpo de la Iglesia, influyenSigue leyendo «Común o privada»

Quienes amaban a Dios

«Recapitulados» en Cristo, participan en el servicio de la alabanza de Dios y en la realización de su designio: las Potencias celestiales (cf Ap 4-5; Is 6,2-3), toda la creación (los cuatro Vivientes), los servidores de la Antigua y de la Nueva Alianza (los veinticuatro ancianos), el nuevo Pueblo de Dios (los ciento cuarenta ySigue leyendo «Quienes amaban a Dios»

Cordero

El Apocalipsis de san Juan, leído en la liturgia de la Iglesia, nos revela primeramente que «un trono estaba erigido en el cielo y Uno sentado en el trono» (Ap 4,2): «el Señor Dios» (Is 6,1; cf Ez 1,26-28). Luego revela al Cordero, «inmolado y de pie» (Ap 5,6; cf Jn 1,29): Cristo crucificado ySigue leyendo «Cordero»