Jesús ora también ante los momentos decisivos que van a comprometer la misión de sus apóstoles

Antes de elegir y de llamar a los Doce (cf. Lc 6, 12). Antes de que Pedro lo confiese como “el Cristo de Dios” (Lc 9, 18-20). Y para que la fe del príncipe de los apóstoles no desfallezca ante la tentación (cf. Lc 22, 32). La oración de Jesús ante los acontecimientos de salvaciónSigue leyendo «Jesús ora también ante los momentos decisivos que van a comprometer la misión de sus apóstoles»

¿Que es la oración?

La oración es la elevación de la mente a Dios para alabarle y pedirle cosas convenientes a la eterna salvación Santo Tomás de Aquino -Es la elevación de la mente a Dios”: el que no advierte que ora por estar completamente distraído, en realidad no hace oración -Para alabarle”: es una de las finalidades másSigue leyendo «¿Que es la oración?»

Los 2 deudores

El Señor narra la parábola del siervo sin entrañas (Mt 18,23-35). En resumen, un rey perdona a un criado una deuda de diez mil talentos; este criado se encuentra con alguien que le debe cien denarios y no lo perdona. El rey se entera, se enfada y envía a este siervo inicuo a la cárcel.Sigue leyendo «Los 2 deudores»

Pater noster

Padre Nuestro, Una oración de valientes nos enseñó a decirle al Padre: “perdónanos nuestros pecados, como también nosotros perdonamos a todo el que nos debe.” (Lc 11,4). Es tan importante esta frase en esta oración, que una vez la termina de recitar el Señor, vuelve sobre el tema del perdón diciendo: “Que si vosotros perdonáisSigue leyendo «Pater noster»

Y Líbranos del mal

La última petición a nuestro Padre está también contenida en la oración de Jesús: “No te pido que los retires del mundo, sino que los guardes del Maligno” (Jn 17, 15). Esta petición concierne a cada uno individualmente, pero siempre quien ora es el “nosotros”, en comunión con toda la Iglesia y para la salvaciónSigue leyendo «Y Líbranos del mal»

No nos dejes caer en tentación

este combate y esta victoria sólo son posibles con la oración. Por medio de su oración, Jesús es vencedor del Tentador, desde el principio (cf Mt 4, 11) y en el último combate de su agonía (cf Mt 26, 36-44). En esta petición a nuestro Padre, Cristo nos une a su combate y a suSigue leyendo «No nos dejes caer en tentación»

No nos dejes caer en la tentación

El Espíritu Santo nos hace discernir entre la prueba, necesaria para el crecimiento del hombre interior (cf Lc 8, 13-15; Hch 14, 22; 2 Tm 3, 12) en orden a una “virtud probada” (Rm 5, 3-5), y la tentación que conduce al pecado y a la muerte (cf St 1, 14-15). También debemos distinguir entreSigue leyendo «No nos dejes caer en la tentación»

No nos dejes caer en la tentación

Esta petición llega a la raíz de la anterior, porque nuestros pecados son los frutos del consentimiento a la tentación. Pedimos a nuestro Padre que no nos “deje caer” en ella. Traducir en una sola palabra el texto griego es difícil: significa “no permitas entrar en” (cf Mt 26, 41), “no nos dejes sucumbir aSigue leyendo «No nos dejes caer en la tentación»

Nuestras deudas

No hay límite ni medida en este perdón, esencialmente divino (cf Mt 18, 21-22; Lc 17, 3-4). Si se trata de ofensas (de “pecados” según Lc 11, 4, o de “deudas” según Mt 6, 12), de hecho nosotros somos siempre deudores: “Con nadie tengáis otra deuda que la del mutuo amor” (Rm 13, 8). LaSigue leyendo «Nuestras deudas»