Antigua y Nueva Alianza


En el Evangelio de Lucas, Jesús se refiere al cáliz eucarístico como la «Nueva Alianza en mi Sangre» (22,20). Evoca las palabras de Moisés en Éxodo 24, 6-8: «Esta es la sangre de la alianza»; pero Cristo las combina con el oráculo de Jeremías -muy posterior a aquellas- referido a la promesa divina: Mirad que vienen días -oráculo del Señor- en que pactaré una nueva alianza con la casa de israel y la casa de Judá (Jr 31, 31)La «Nueva Alianza» de Jeremías iba a ser como la alianza rota del Sinaí (Jr 31, 32). El profeta aclaró (Jeremías 30-33) que, con la «Nueva Alianza», se alcanzaría un nuevo nivel de intimidad con Dios (31, 33 -34); además de lograrse la reunificación del Reino dividido (31, 31), así como la restauración de la Casa de David (30, 9,33, 14-26), y de la alianza de David (33, 19-21) Eso era una gran noticia, una buena noticia, que sintoniza plenamente con las palabras de Jesús en la institución.
La fe es razonable (Scott Hahn)

Publicado por paquetecuete

Cristiano Católico Apostólico y Romano

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