Para que seáis hijos de vuestro Padre, que está en los cielos

Evangelio según san Mateo, 5: 43- 48 «Habéis oído que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. Mas yo os digo: Amad a vuestros enemigos; haced bien a los que os aborrecen. Y rogad por los que os persiguen y os calumnian: Para que seáis hijos de vuestro Padre, que estáSigue leyendo «Para que seáis hijos de vuestro Padre, que está en los cielos»

El argumento de la divinidad de Cristo

”Si Jesucristo es Dios, entonces el Cristianismo es la religión verdadera”. La veracidad de esta premisa resulta evidente desde que se aceptan las inexorables implicancias del principio de no contradicción. En efecto, si Jesucristo es Dios solamente el Cristianismo puede ser verdad. Ninguna otra doctrina religiosa puede ser conciliable con este hecho. Jesucristo dijo: “YoSigue leyendo «El argumento de la divinidad de Cristo»

LOS PECADOS MENORES

Meditando el Salmo 100 en la oración de Laudes, me encuentro con la expresión: “…Voy a explicar el camino perfecto…”. La palabra “perfecto” en la Escritura tiene otra connotación diferente a como la expresamos en nuestro idioma español, hijo del griego y del latín. Para nosotros, perfecto es lo que tiene tal grado de excelenciaSigue leyendo «LOS PECADOS MENORES»

Adulterio

Evangelio según san Mateo, 5: 27- 28 «Oísteis que se dijo a los antiguos: No adulterarás. Y yo os digo que todo aquel que pusiese los ojos en una mujer para codiciarla, ya cometió adulterio en su corazón con ella». (vv. 27- 28) Pero como los fariseos creían que el sólo trato corporal e ilícitoSigue leyendo «Adulterio»

Contra Faustum

Evangelio según san Mateo, 5: 17- 19 «No penséis que he venido a destruir la ley o los profetas; no he venido a destruirlos, sino a darles cumplimiento. Porque en verdad os digo que el cielo y la tierra no pasarán, sin que se cumpla todo el contenido de la ley hasta una jota oSigue leyendo «Contra Faustum»

Subiré entonces al monte más slto

Evangelio según san Mateo, 5: 1- 3 Y viendo Jesús a las turbas subió a un monte, y después de haberse sentado, se llegaron sus discípulos. Y abriendo su boca, los enseñaba, diciendo: «Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos». (vv. 1- 3) Subió, pues, a un monte,Sigue leyendo «Subiré entonces al monte más slto»

Yo soy el que soy

“Moisés respondió: -El problema es que si yo voy y les digo a los israelitas: ‘El Dios de sus antepasados me ha enviado a ustedes’, ellos me van a preguntar: ‘¿ Cómo se llama?’ Y entonces, ¿qué les voy a decir? Y Dios le contestó: – YO SOY EL QUE SOY, ese es Mi nombre.Sigue leyendo «Yo soy el que soy»

Las « teologías de la liberación »

tienen en cuenta ampliamente la narración del Éxodo. En efecto, éste constituye el acontecimiento fundamental en la formación del pueblo elegido. Es la liberación de la dominación extranjera y de la esclavitud. Se considera que la significación específica del acontecimiento le viene de su finalidad, pues esta liberación está ordenada a la fundación del puebloSigue leyendo «Las « teologías de la liberación »»

Danos hoy nuestro pan de cada día

Esta petición y la responsabilidad que implica sirven además para otra clase de hambre de la que desfallecen los hombres: “No sólo de pan vive el hombre, sino que el hombre vive de todo lo que sale de la boca de Dios” (Mt 4, 4, cf Dt 8, 3), es decir, de su Palabra ySigue leyendo «Danos hoy nuestro pan de cada día»