La crucifixión

El suplicio de la cruz no fue un invento romano sino un sistema de ejecución que éstos habían tomado de los pueblos conquistados de Oriente pero que habían perfeccionado tanto que, con sólo verlo todos pensaban en Roma. Este ignominioso tormento era aplicado sólo a quienes no fuesen ciudadanos romanos (de allí que San Pablo,Sigue leyendo “La crucifixión”

Santo Sacrificio de la Misas

El hombre perdona la injuria que ha recibido, si el ofensor le ofrece un buen obsequio o si le hace un gran servicio. Así también Dios nos perdona por el honor que le rendimos asistiendo a la Santa Misa, y por el sublime don que le ofrecemos, por la oblación del Cuerpo y la SangreSigue leyendo “Santo Sacrificio de la Misas”

El cuerpo del hombre

participa de la dignidad de la “imagen de Dios”: es cuerpo humano precisamente porque está animado por el alma espiritual, y es toda la persona humana la que está destinada a ser, en el Cuerpo de Cristo, el templo del Espíritu (cf. 1 Cor 6,19-20; 15,44-45).» (Catecismo, 364). En el cuerpo se encuentran las facultadesSigue leyendo “El cuerpo del hombre”

Imagen y semejanza

El hombre no sólo es criatura de Dios, sino que es una criatura del todo especial: es “imagen y semejanza” de Dios (cf. Gén 1,27). Un perrito es una criatura de Dios pero no es “imagen y semejanza” de Él… El ser “imagen y semejanza” de Dios nos indica que participamos de su misma naturaleza,Sigue leyendo “Imagen y semejanza”

No nos dejes caer en la tentación

El Espíritu Santo nos hace discernir entre la prueba, necesaria para el crecimiento del hombre interior (cf Lc 8, 13-15; Hch 14, 22; 2 Tm 3, 12) en orden a una “virtud probada” (Rm 5, 3-5), y la tentación que conduce al pecado y a la muerte (cf St 1, 14-15). También debemos distinguir entreSigue leyendo “No nos dejes caer en la tentación”

Danos hoy nuestro pan de cada día

Esta petición y la responsabilidad que implica sirven además para otra clase de hambre de la que desfallecen los hombres: “No sólo de pan vive el hombre, sino que el hombre vive de todo lo que sale de la boca de Dios” (Mt 4, 4, cf Dt 8, 3), es decir, de su Palabra ySigue leyendo “Danos hoy nuestro pan de cada día”

Caifás y Jesús

Según se lee en San Mateo (Mt 26, 62), el mismo Caifás tomó el toro por las astas, agregando una nueva nulidad a la causa (¿ y ya van…?), pues el mismo juez devino en juez y parte al mismo tiempo, como se dice en los tribunales. Toda legislación y especialmente la hebrea prohibía queSigue leyendo “Caifás y Jesús”

Mi sangre es tuya

Tengo vocación de apóstol… Quisiera recorrer la tierra, predicar tu nombre y plantar tu cruz gloriosa en suelo infiel. Pero Amado mío, una sola misión no sería suficiente para mí. Quisiera anunciar el Evangelio al mismo tiempo en las 5 partes del mundo, y hasta las islas más remotas… Quisiera ser misionero no sólo duranteSigue leyendo “Mi sangre es tuya”

Acusaciones contra Cristo

En el caso de Jesús, se presentaron dos testigos que declararon juntos, cosa que iba también contra la ley, como señala el libro de Daniel en el caso de la casta Susana y los vejetes abusadores (Dan 13, 51: «separadles unos de otros y yo los examinaré»). Si una vez separados los testimonios no coincidíanSigue leyendo “Acusaciones contra Cristo”