Relicario de santa Lucía de Siracusa, Iglesia de San Geremia, Venecia, Italia siglo XI
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Conversión
El corazón del hombre es torpe y endurecido. Es preciso que Dios dé al hombre un corazón nuevo (cf Ez 36,26-27). La conversión es primeramente una obra de la gracia de Dios que hace volver a Él nuestros corazones: «Conviértenos, Señor, y nos convertiremos» (Lm 5,21). Dios es quien nos da la fuerza para comenzarSigue leyendo «Conversión»
Oración
Teresa, virgen y doctora, maestra de oración, intercede por nosotros. Para que podámos mantenernos en pie ante el Hijo del hombre
Evangelio
Aleluya, aleluya, aleluya. No endurezcáis hoy vuestro corazón; escuchad la voz del Señor. Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIO Lc 11, 29-32. A esta generación no se le dará más signo que el signo de Jonás. Lectura del santo Evangelio según san Lucas. EN aquel tiempo, la gente se apiñaba alrededor de Jesús, y él se pusoSigue leyendo «Evangelio»
Reconciliación
La penitencia interior es una reorientación radical de toda la vida, un retorno, una conversión a Dios con todo nuestro corazón, una ruptura con el pecado, una aversión del mal, con repugnancia hacia las malas acciones que hemos cometido. Al mismo tiempo, comprende el deseo y la resolución de cambiar de vida con la esperanzaSigue leyendo «Reconciliación»
Oración
La palabra de Dios es viva y eficaz. Más penetrante que espada de doble filo
Evangelio
Aleluya, aleluya, aleluya. Bienaventurados los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIO Mc 10, 17-30. Vende lo que tienes y sígueme. Lectura del santo Evangelio según san Marcos. EN aquel tiempo, cuando salía Jesús al camino, se le acercó uno corriendo, se arrodilló ante élSigue leyendo «Evangelio»
Penitencia
Como ya en los profetas, la llamada de Jesús a la conversión y a la penitencia no mira, en primer lugar, a las obras exteriores «el saco y la ceniza», los ayunos y las mortificaciones, sino a la conversión del corazón, la penitencia interior. Sin ella, las obras de penitencia permanecen estériles y engañosas; porSigue leyendo «Penitencia»
Penitencia
Como ya en los profetas, la llamada de Jesús a la conversión y a la penitencia no mira, en primer lugar, a las obras exteriores «el saco y la ceniza», los ayunos y las mortificaciones, sino a la conversión del corazón, la penitencia interior. Sin ella, las obras de penitencia permanecen estériles y engañosas; porSigue leyendo «Penitencia»
Oración
La mies es mucha, pero los operarios son pocos; Rogad al Señor que envíe trabajadores a su mies