Sacerdote, profeta y rey

Los bautizados vienen a ser «piedras vivas» para «edificación de un edificio espiritual, para un sacerdocio santo» (1 P 2,5). Por el Bautismo participan del sacerdocio de Cristo, de su misión profética y real, son «linaje elegido, sacerdocio real, nación santa, pueblo adquirido, para anunciar las alabanzas de aquel que os ha llamado de lasSigue leyendo «Sacerdote, profeta y rey»

EL SACERDOTE DEBE SER SANTO

No sé otra cosa más eficaz con que a vuestras mercedes persuada lo que les conviene hacer que con traerles a la memoria la alteza del beneficio que Dios nos ha hecho en llamarnos para la alteza del oficio sacerdotal. Y si elegir sacerdotes entonces era gran beneficio, ¿qué será en el nuevo Testamento, enSigue leyendo «EL SACERDOTE DEBE SER SANTO»

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya. No os dejaré huérfanos –dice el Señor–; me voy y vuelvo a vuestro lado, y se alegrará vuestro corazón. Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIO Jn 16, 16-20. Estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en alegría. Lectura del santo Evangelio según san Juan. EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Dentro deSigue leyendo «Evangelio»

Sal y luz del mundo

El Bautismo hace de nosotros miembros del Cuerpo de Cristo «Por tanto somos miembros los unos de los otros» (Ef 4,25). El Bautismo incorpora a la Iglesia. De las fuentes bautismales nace el único pueblo de Dios de la Nueva Alianza que trasciende todos los límites naturales o humanos de las naciones, las culturas, lasSigue leyendo «Sal y luz del mundo»

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya. Le pediré al Padre que os dé otro Paráclito, que esté siempre con vosotros. Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIO Jn 16, 12-15. El Espíritu de la verdad os guiará hasta la verdad plena. Lectura del santo Evangelio según san Juan. EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Muchas cosas me quedan porSigue leyendo «Evangelio»

Bautismo

La Santísima Trinidad da al bautizado la gracia santificante, la gracia de la justificación que : — le hace capaz de creer en Dios, de esperar en Él y de amarlo mediante las virtudes teologales; — le concede poder vivir y obrar bajo la moción del Espíritu Santo mediante los dones del Espíritu Santo; —Sigue leyendo «Bautismo»