Evangelio

Aleluya, aleluya. No endurezcáis vuestro corazón, sino escuchad la voz del Señor. Aleluya. EVANGELIO Lc 19, 41-44. ¡Si comprendieras lo que conduce a la paz!. Lectura del santo Evangelio según san Lucas. En aquel tiempo, al acercarse Jesús a Jerusalén y ver la ciudad, le dijo llorando: –¡Si al menos tú comprendieras en este díaSigue leyendo «Evangelio»

Unción de los enfermos

El cristiano que une su propia muerte a la de Jesús ve la muerte como una ida hacia Él y la entrada en la vida eterna. Cuando la Iglesia dice por última vez las palabras de perdón de la absolución de Cristo sobre el cristiano moribundo, lo sella por última vez con una unción fortificanteSigue leyendo «Unción de los enfermos»

Presentación de la Virgen María

El Templo es enorme, majestuoso, revestido de oro, un polo refulgente que es el centro del universo de Israel. Allí en Jerusalem las multitudes van y vienen de toda la nación judía y también desde la diáspora, pues es obligación y es necesidad peregrinar al Templo en búsqueda de su Dios, al que allí encuentran.Sigue leyendo «Presentación de la Virgen María»

JESÚS

Jesús, el Hijo de Dios, sufrió libremente la muerte por nosotros en una sumisión total y libre a la voluntad de Dios, su Padre. Por su muerte venció a la muerte, abriendo así a todos los hombres la posibilidad de la salvación

Loado, sea mi Señor

Por la hermana muerte, ¡loado mi Señor! Ningún viviente escapa de su persecución; ¡ay si en pecado grave sorprende al pecador! ¡Dichosos los que cumplen la voluntad de Dios! (San Francisco de Asís, Canticum Fratris Solis) La Piedad del Vaticano o Pietà. Miguel Ángel 1498-1499 La Virgen María, joven, bella y piadosa, cuyas vestiduras seSigue leyendo «Loado, sea mi Señor»