Señor, Dios nuestro, concédenos vivir siempre alegres en tu servicio, porque en servirte a ti, creador de todo bien, consiste el gozo pleno y verdadero. Por nuestro Señor Jesucristo
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Evangelio
Aleluya, aleluya. Yo soy la luz del mundo, dice el Señor; el que me sigue tendrá la luz de la vida. Aleluya. EVANGELIO Lc 18, 35-43. ¿Qué quieres que haga por ti? Señor, que vea otra vez. Lectura del santo Evangelio según san Lucas. En aquel tiempo, cuando se acercaba Jesús a Jericó, había unSigue leyendo «Evangelio»
Muerte
Habrías de ordenarte en toda cosa como si luego hubieses de morir. Si tuvieses buena conciencia no temerías mucho la muerte. Mejor sería huir de los pecados que de la muerte. Si hoy no estás aparejado, ¿cómo lo estarás mañana?» De imitatione Christi 1, 23, 1
Oración
Señor, Me enseñarás el sendero de la vida. Me saciarás de gozo en tu presencia
Evangelio
Aleluya, aleluya, aleluya. Permaneced en mí, y yo en vosotros —dice el Señor—; el que permanece en mí da fruto abundante. Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIO Mt 25, 14-30. Como has sido fiel en lo poco, entra en el gozo de tu SEÑOR Lectura del santo Evangelio según san Mateo. EN aquel tiempo, dijo Jesús aSigue leyendo «Evangelio»
Mirada en el cielo
La vida de los que en ti creemos, Señor, no termina, se transforma; y, al deshacerse nuestra morada terrenal, adquirimos una mansión eterna en el cielo (Misal Romano, Prefacio de difuntos)
Oración
Apártate del mal y haz el bien, Porque el Señor ama la justicia y no abandona a sus fieles
Evangelio
Aleluya, aleluya. Dios nos ha llamado, por medio del Evangelio, a participar de la gloria de nuestro Señor Jesucristo. Aleluya. EVANGELIO Lc 18, 1-8. Dios hará justicia a sus elegidos que le gritan. Lectura del santo Evangelio según san Lucas. En aquel tiempo, Jesús, para explicar a los discípulos cómo tenían que orar siempre sinSigue leyendo «Evangelio»
Te di la espalda
Te pido perdón, Buen Señor, por haberte dado la espalda. Sé que tu amor y tu perdón son infinitos y eso me llena de esperanza, pues como dice San Juan «si reconocemos nuestros pecados, fiel y justo es Él para perdonarnos los pecados y purificarnos de toda injusticia (1Jn 1,9).
La muerte de un cristiano
En la muerte, Dios llama al hombre hacia sí. Por eso, el cristiano puede experimentar hacia la muerte un deseo semejante al de san Pablo: «Deseo partir y estar con Cristo» (Flp 1, 23); y puede transformar su propia muerte en un acto de obediencia y de amor hacia el Padre, a ejemplo de CristoSigue leyendo «La muerte de un cristiano»