El mundo de cabeza

iAlgunas enseñanzas del Vaticano ll no han sido presentadas como «fundadas en la Revelación», «conformes a la Revelación», «transmitidas por la lglesia» o «decretadas en el Espiritu Santo?- Estas son fórmulas piadosas pero muy insuficientes para asegurar la infabilidad. Sería necesario imponer esta enseñanza con autoridad, ligada necesariamente a la Revelación divina, inmutable, obligatoria. AhoraSigue leyendo «El mundo de cabeza»

«El testigo»

Con las gentes de Indias, España no hizo más que despedazarlas, matarlas, angustiarlas, afligirlas atormentarlas y destruirlas por las extrañas y nuevas y varias, nunca otras tales vistas ni leidas ni oídas, maneras de crueldad (…). Los españoles les arrebataron a los indios las comidas y los enseres más elementales, para pasar luego a quitarlesSigue leyendo ««El testigo»»

Exquisita paradoja: mimesis

el fēmīnįsmo, que habitualmente adopta expresiones de género, actitudes y disposiciones conductuales tenidas por masculinas y encuentra en ello una <nueva forma de ser mujer> celebra al mismo tiempo a los hombres que, a la inversa, adoptan expresiones de género femeninas.De esta manera, para terminar con la <mascûlinidād t∅xicą> hay que forzar en los hombresSigue leyendo «Exquisita paradoja: mimesis»

Sagradas Escrituras

Evangelio según san Mateo, 7: 6- 6 «No déis lo santo a los perros, ni arrojéis vuestras perlas delante de los puercos, no sea que las huellen con sus pies y volviéndose contra vosotros los perros os despedacen». (v. 6) Santo es el bautismo, la gracia que se concede por medio del sagrado cuerpo deSigue leyendo «Sagradas Escrituras»

Evangelio

San Lucas 1:5-17Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, un sacerdote, llamado Zacarías, del grupo de Abías, casado con una mujer descendiente de Aarón, que se llamaba Isabel; los dos eran justos ante Dios, y caminaban sin tacha en todos los mandamientos y preceptos del Señor No tenían hijos, porque Isabel era estéril,Sigue leyendo «Evangelio»

Bienes materiales y bienes espirituales

Evangelio según san Mateo, 7: 6- 6 «No déis lo santo a los perros, ni arrojéis vuestras perlas delante de los puercos, no sea que las huellen con sus pies y volviéndose contra vosotros los perros os despedacen». (v. 6) Había mandado el Señor, antes de ahora, amar a los enemigos y hacer bien aSigue leyendo «Bienes materiales y bienes espirituales»