Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya. Bienaventurados los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIO Lc 12, 13-21. ¿De quién será lo que has preparado? Lectura del santo Evangelio según San Lucas. EN aquel tiempo, dijo uno de entre la gente a Jesús: «Maestro, dije a mi hermanoSigue leyendo «Evangelio»

Pasión

“Amar es desear el bien a alguien” (Santo Tomás de Aquino, Summa theologiae, 1-2, q 26, a 4, c). Los demás afectos tienen su fuerza en este movimiento original del corazón del hombre hacia el bien. Sólo el bien es amado (cf. San Agustín, De Trinitate, 8, 3, 4) “Las pasiones son malas si elSigue leyendo «Pasión»

Evangelio

Aleluya, aleluya. Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los cielos, dice el Señor. Aleluya. EVANGELIO Mt 14, 1-12. Herodes mandó decapitar a Juan, y sus discípulos fueron a contárselo a Jesús. Lectura del santo Evangelio según san Mateo. En aquel tiempo, oyó el virrey Herodes loSigue leyendo «Evangelio»

Pasiones

Las pasiones son componentes naturales del psiquismo humano, constituyen el lugar de paso y aseguran el vínculo entre la vida sensible y la vida del espíritu. Nuestro Señor señala al corazón del hombre como la fuente de donde brota el movimiento de las pasiones (cf Mc 7, 21)

Evangelio

Aleluya, aleluya. Abre, Señor, nuestros corazones para que comprendamos las palabras de tu Hijo. Aleluya Evangelio Mt 13, 47-53. Reúnen los peces buenos en cestos y tiran los malos. Lectura del santo Evangelio según san Mateo.En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: «El Reino de los Cielos se parece también a la red queSigue leyendo «Evangelio»

Iglesia de Roma

En el año 190 DC, San Irineo (obispo asiático que vivió en lo que hoy es Francia) hablaba de Roma con enorme deferencia: «con esta iglesia es necesario que cada iglesia – y todo fiel de cualquier parte – este en comunión, en razón de una mayor autoridad; en la cual la tradición apostólica haSigue leyendo «Iglesia de Roma»

Hacer el mal para obtener un bien

Es, por tanto, erróneo juzgar de la moralidad de los actos humanos considerando sólo la intención que los inspira o las circunstancias (ambiente, presión social, coacción o necesidad de obrar, etc) que son su marco. Hay actos que, por sí y en sí mismos, independientemente de las circunstancias y de las intenciones, son siempre gravementeSigue leyendo «Hacer el mal para obtener un bien»