Evangelio

No me complazco en la muerte del malvado —dice el Señor—, sino en que se convierta y viva.

EVANGELIO
Lc 5, 27-32.

No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores a que se conviertan.

Lectura del santo Evangelio según san Lucas.

EN aquel tiempo, vio Jesús a un publicano llamado Leví, sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo: «Sígueme». Él, dejándolo todo, se levantó y lo siguió. Leví ofreció en su honor un gran banquete en su casa, y estaban a la mesa con ellos un gran número de publicanos y otros. Y murmuraban los fariseos y sus escribas diciendo a los discípulos de Jesús: «¿Cómo es que coméis y bebéis con publicanos y pecadores?» Jesús les respondió: «No necesitan médico los sanos, sino los enfermos. No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores a que se conviertan».

Palabra del Señor

La fe tangible

Las grandes religiones de la humanidad atestiguan, a menudo de forma impresionante, este sentido cósmico y simbólico de los ritos religiosos. La liturgia de la Iglesia presupone, integra y santifica elementos de la creación y de la cultura humana confiriéndoles la dignidad de signos de la gracia, de la creación nueva en Jesucristo

Oración

Confírmanos, Señor, en el espíritu de penitencia con que hemos empezado la Cuaresma, y que la austeridad exterior que practicamos vaya siempre acompañada por la sinceridad de corazón. Por nuestro Señor Jesucristo

Evangelio

Buscad el bien, no el mal, y viviréis; y el Señor estará con vosotros.

EVANGELIO
Mt 9, 14-15.

Cuando les sea arrebatado el esposo, entonces ayunarán.

Lectura del santo Evangelio según san Mateo.

EN aquel tiempo, os discípulos de Juan se le acercan a Jesús, preguntándole: «¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos a menudo y, en cambio, tus discípulos no ayunan?». Jesús les dijo: «¿Es que pueden guardar luto los amigos del esposo, mientras el esposo está con ellos? Llegarán días en que les arrebatarán al esposo, y entonces ayunarán».

Palabra del Señor

Distintos y similares

Distintos y similares

25.Y he aquí que había en Jerusalén un hombre llamado Simeón; este hombre era justo y piadoso, y esperaba la consolación de Israel; y estaba en él el Espíritu Santo.

26.Le había sido revelado por el Espíritu Santo que no vería la muerte antes de haber visto al Cristo del Señor.

27.Movido por el Espíritu, vino al Templo; y cuando los padres introdujeron al niño Jesús, para cumplir lo que la Ley prescribía sobre él,

28.le tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo:

29.«Ahora, Señor, puedes, según tu palabra, dejar que tu siervo se vaya en paz;

30.porque han visto mis ojos tu salvación,

31.la que has preparado a la vista de todos los pueblos,

32.luz para iluminar a los gentiles y gloria de tu pueblo Israel.»

33.Su padre y su madre estaban admirados de lo que se decía de él.

34.Simeón les bendijo y dijo a María, su madre: «Este está puesto para caída y elevación de muchos en Israel, y para ser señal de contradicción

Lucas 2,25

Simeon with the Infant Jesus circa 1796 – Benjamin West

Oración

Señor, que tu gracia inspire, sostenga y acompañe nuestras obras, para que nuestro trabajo comience en ti, como en su fuente, y tienda siempre a ti, como a su fin. Por nuestro Señor Jesucristo

Evangelio

Convertíos –dice el Señor–, porque está cerca el reino de los cielos.

EVANGELIO
Lc 9, 22-25.

El que pierda su vida por mi causa la salvará.

Lectura del santo Evangelio según san Lucas.

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, ser desechado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar al tercer día». Entonces decía a todos: «Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, tome su cruz cada día y me siga. Pues el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa la salvará. ¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero si se pierde o se arruina a sí mismo?».

Palabra del Señor

San Valentín

San Valentín fue declarada por primera vez alrededor del año 498 por el papa Gelasio I. Según la Enciclopedia Católica, fue posiblemente uno de los tres mártires ejecutados en tiempos del Imperio Romano, los dos primeros en la segunda mitad del siglo III, durante el reinado del emperador Claudio II:

un médico romano que se hizo sacerdote y que casaba a los soldados, a pesar de que ello estaba prohibido por el emperador Claudio «El Gótico», que lo consideraba incompatible con la carrera de las armas. El emperador ordenó decapitarlo en el 270

Cuaresma

El Miércoles de Ceniza marca el comienzo del tiempo de Cuaresma, tiempo de conversión, de penitencia, de regreso a Dios.

Y tiene una característica que no debe pasarnos inadvertida: es el momento ideal para la ruptura de la rutina, para alterar la perniciosa rítmica del acostumbramiento. Porque por miedos, por mecanismos psicológicos de autodefensa o por comodidades, nos vamos acostumbrando a lo inhumano, a aquello que degrada la dignidad de las hijas e hijos de Dios -toda la humanidad-, y nos volvemos fervorosos cultores de la indiferencia.

En todo este camino, al principio y en el horizonte de cruz y resurrección, la voz de Dios nos sigue llamando y convocando al regreso. Porque en estos recodos mundanos nos vamos extraviando, y tratamos de escondernos.

La cruz que se nos comienza a asomar tiene dos brazos, dos maderos cruzados y ligados indisolublemente. Un brazo que apunta hacia lo alto y que, a su vez, sostiene al barral que señala horizontalmente a los lados, a los hermanos.
Volver a Dios es volver al hermano, reencontrarnos con el que no hablamos o estamos enemistados, pero especialmente respirar misericordia en su sentido primigenio.
Porque misericordia significa poner el corazón en la miseria, en el sufrimiento del otro, la compasión para con el olvidado, el rescate del cautivo, el socorro al oprimido, el auxilio al que está caído.

Por eso ayunamos en silencio, no como una cuestión de amores rituales, sino como el culto verdadero que es esa misma misericordia expresada en solidaridad. Nos privamos de alimentos para que algún hermano no pase hambre, nos vaciamos de aquello que es lastre, que no sirve, que es contrario y ajeno a nuestro destino de eternidad.

Llevamos una humilde señal de cenizas en nuestras frentes que nos incita a la conversión, a ese regreso añorado amorosamente por el Dios de la vida.

Que en esta Cuaresma esa señal del amor mayor se nos grabe corazón adentro.

Hoy además celebramos a San Valentín Martín y Obispo quien dio su vida para la estructura más hermosa de la creación el matrimonio, motivo por el cual saludo a todos los matrimonios principalmente, no dejando y recordando a cada uno de ustedes que leen lo que humildemente expongo para la Gloria de Nuestro Señor Jesucristo, a todos mis amigos y familiares el Señor les bendiga y cómo que no, un los quiero grande, grande!!!

Bella Guatemala

Dios habla al hombre a través de la creación visible. El cosmos material se presenta a la inteligencia del hombre para que vea en él las huellas de su Creador (cf Sb 13,1; Rm 1,19-20; Hch 14,17). La luz y la noche, el viento y el fuego, el agua y la tierra, el árbol y los frutos hablan de Dios, simbolizan a la vez su grandeza y su proximidad