La racionalidad de nuestra especie

Evangelio según san Mateo, 6: 26- 27 «Mirad las aves del cielo que no siembran, ni siegan, ni amontonan en hórreos; y vuestro padre celestial las alimenta. :Pues no sois vosotros más que ellas? Y quién de vosotros discurriendo puede añadir un codo a su estatura?» (vv 26-27) Esto es, vosotros valéis mucho más, porqueSigue leyendo «La racionalidad de nuestra especie»

Invócame en el día de la tribulación, y tesacaré de ella

Evangelio según san Mateo, 6: 26- 27 «Mirad las avesdel cielo que no siembran, ni siegan, ni amontonan enhórreos; y vuestro padre celestial las alimenta. :Puesno sois vosotros más que ellas? cY quién de vosotrosdiscurriendo puede añadir un codo a su estatura?» (vv.26-27) Algunos dicen que no deben trabajar, por la misma razón que lasSigue leyendo «Invócame en el día de la tribulación, y tesacaré de ella»

No andéis afanados

Evangelio según san Mateo, 6: 25- 25 «Por lo tanto os digo: No andéis afanados para vuestra alma qué comeréis, ni para vuestro cuerpo qué vestiréis. No es más el alma que la comida yel cuerpo más que el vestido?» (v. 25) El Señor había enseñado antes que aquel que quiere amar a Dios ySigue leyendo «No andéis afanados»

Mammona

Evangelio según san Mateo, 6: 24- 24 «Ninguno puede servir a dos señores, porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o al uno sufrirá y al otro despreciará. No podéis servir a Dios ya las riquezas». (v.24) La palabra mammona en siríaco quiere decir riquezas. Oiga esto el avaro que se honra conSigue leyendo «Mammona»

Servir a dos señores

Evangelio según san Mateo, 6: 24- 24 «Ninguno puede servir a dos señores, porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o al uno sufrirá y al otro despreciará. No podéis servir a Dios y a las riquezas». (v. 24) Ya había el Señor refrenado la tiranía de la avaricia con muchas y grandesSigue leyendo «Servir a dos señores»

La vista

Experiencia del conocimiento Evangelio según san Mateo, 6: 22- 23 «La antorcha de tu cuerpo es tu ojo. Si tu ojo fuere simple, todo tu cuerpo será luminoso. Mas si tu ojo fuere malo, todo tu cuerpo será tenebroso. Pues si la lumbre que hay en ti, son tinieblas, ccuán grandes serán lasmismas tinieblas?» (v.Sigue leyendo «La vista»