El Señor es clemente y misericordioso. Lento a la cólera y rico en piedad
Archivos por mes: enero 2018
Evangelio
Aleluya, aleluya. Yo os he elegido del mundo, para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto dure -dice el Señor-. Aleluya. EVANGELIO Mc 16, 15-18. Id al mundo entero y proclamad el Evangelio. Lectura del santo Evangelio según san Marcos. En aquel tiempo, se apareció Jesús a los Once y les dijo: –«Id alSigue leyendo «Evangelio»
Sacramentos
Las palabras y las acciones de Jesús durante su vida oculta y su ministerio público eran ya salvíficas. Anticipaban la fuerza de su misterio pascual. Anunciaban y preparaban aquello que Él daría a la Iglesia cuando todo tuviese su cumplimiento. Los misterios de la vida de Cristo son los fundamentos de lo que en adelante,Sigue leyendo «Sacramentos»
Oración
Seamos bondadosos y compasivos unos con otros, y perdonémonos mutuamente como también Dios nos ha perdonado en Cristo
Evangelio
Aleluya, aleluya, aleluya. La semilla es la palabra de Dios, y el sembrador es Cristo; todo el que lo encuentra vive para siempre. Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIO Mc 4,1-20. Salió el sembrador a sembrar. Lectura del santo Evangelio según san Marcos. EN aquel tiempo, Jesús se puso a enseñar otra vez junto al mar. AcudióSigue leyendo «Evangelio»
Sacramentos
Adheridos a la doctrina de las Santas Escrituras, a las tradiciones apostólicas y al parecer unánime de los Padres», profesamos que «los sacramentos de la nueva Ley fueron todos instituidos por nuestro Señor Jesucristo» (DS 1600-1601)
Oración
Los que por el bautismo nos incorporamos a Cristo. Su morir fue un morir al pecado, su vivir es un Vivir para Dios
Evangelio
Aleluya, aleluya, aleluya. Bendito seas, Padre, Señor de cielo y la tierra, porque has revelado los secretos del reino a la gente sencilla. Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIO Mc 3, 31-35. El que haga la voluntad de Dios, ese es mi hermano y mi hermana y mi madre. Lectura del santo Evangelio según San Marcos. EnSigue leyendo «Evangelio»
La Cruz
¡Ah! si yo supiera decir al mundo dónde está la verdadera felicidad! Pero el mundo esto no lo entiende, ni lo puede entender, pues para entender la Cruz, hay que amarla, y para amarla hay que sufrir, más no sólo sufrir, sino amar el sufrimiento…, y en esto ¡qué pocos, Señor, te siguen al Calvario!Sigue leyendo «La Cruz»