Rey de los Judíos

El título de rey de los Judíos en el concepto romano era algo preocupante para Roma, a pesar de que era muy diverso de lo predicado por Jesús, y no porque no lo fuera. Habían sido precisamente los judíos quienes habían tildado de blasfemo al Nazareno por no confirmar su mesianismo con pruebas externas de poder político, triunfante y nacionalista. Y ahora lo acusan de eso mismo. De «hacerse rey»

Eres el rey de los judíos?»–preguntó Pilato. Cristo no podía contestar con un rotundo sí aunque lo era; nada estaba más lejos por entonces de un reinado terreno (mundano). Pero tampoco podía negarlo, pues como Mesías e Hijo de Dios, claramente lo era

Por esto mismo contesta afirmativamente, pero con una reserva, aclarando la manera como entendía aquel reino: Tú lo dices (Mc 15, 2). Si hubiese contestado un rotundo «sí». Pilato habría inmediatamente dictado sentencia[ 47], pero como no fue así, Pilato se vio obligado a ampliar la acusación. ¿Y de qué lo acusaban los sumos sacerdotes? Primero, de amotinar al pueblo: «subleva al pueblo enseñando por toda la Judea, desde la Galilea hasta aquí; segundo de prohibir pagar el tributo; por último de auto- proclamarse el “Mesías- rey”» (Lc 23, 2- 5)

Tras oír esto Pilato invitará al acusado a defenderse; pero Cristo callará… Ya había aclarado antes, dentro del pretorio, que su reinado no era «de este mundo» (Jn 18, 33- 37), lo que no significaba que no lo fuese, sino que éste no provenía desde aquí abajo, como quien dijese, de un poder «consensuado» o «democrático».

No había nada más que hacer. Pilato estaba convencido de que el hombre que tenía delante ni era especialmente un delincuente político ni era un blasfemo; quizás se trataba–habrá pensado– de un utopista digno de lástima: «Yo no hallo en él ningún crimen» (Jn 18, 38 y Lc 23, 4), dirá el romano

Si Pilato hubiese creído en la peligrosidad política del acusado, sin duda jamás habría dejado que escaparan impunes sus discípulos de quienes ni se preocupó por aquellas horas dramáticas[ 48]. Todo lo contrario: cuando fuesen perseguidos los amigos de Jesús por parte de las autoridades judías, serían los mismos romanos quienes los protegerán

¡Crucifícalo!: Análisis histórico-legal de un deidicio
Javier Olivera Ravasi

Publicado por paquetecuete

Cristiano Católico Apostólico y Romano

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