La Liturgia para el católico

Este inconcuso derecho de la jerarquía eclesiástica se prueba también por el hecho de que la sagrada liturgia está íntimamente unida con aquellos principios doctrinales que la Iglesia propone como parte integrante de verdades ciertísimas, y, por consiguiente, tiene que conformarse a los dictámenes de la fe católica, proclamados por la autoridad del Magisterio supremo,Sigue leyendo «La Liturgia para el católico»

El argumento de la fiabilidad histórica del Nuevo Testamento

Es absolutamente equivocado decir que el Nuevo Testamento pasa la prueba de la evidencia interna. ¡El Nuevo Testamento está lleno de contradicciones! Luego, no se prueba la conclusión de la primera vía. Respuesta: Para responder a esta objeción primero hay que entender bien las reglas y criterios a los que deben ceñirse los historiadores paraSigue leyendo «El argumento de la fiabilidad histórica del Nuevo Testamento»

En las horas que tú duermes

Del huerto Jesús atado cuál facineroso sacan y a la ciudad lo conducen con un gran rumor y algazara. A anas lo llevan primero y una cruel bofetada sufrió aquí de un mal ministro. Y a caifás luego lo pasan burlas y afrentas. Dios sufre y calla no así lo haces cuando te agravian EnSigue leyendo «En las horas que tú duermes»

Santo Sacrificio de la Misa

Te doy mi cuerpo divino y mi pasión amarga, para que a tu vez, me los ofrezcas como tu bien, Hazme estos dones; yo te los devolveré después; ofrécemelos otra vez y a cada ocasión tu mérito se multiplicará; por que lo que el hombre hace en la tierra, le será centuplicado en la eternidadSigue leyendo «Santo Sacrificio de la Misa»

Y entonces creyó

Con la finalidad de resumir su trabajo, presentamos un resumen de su planteo como ante- colofón de nuestro trabajo. El Cuerpo del Señor había sufrido una muerte violenta por lo que, según la ley judía, no podía ser limpiado antes de su sepultura. La unción y la preparación se haría entonces sobre sus heridas ySigue leyendo «Y entonces creyó»

Fractura de piernas y lanzada

El crurifragium, o fractura de piernas, fue un acto despiadado llevado a cabo por los soldados para acelerar la muerte de los dos crucificados junto a Jesús, para que no quedaran los cuerpos en la cruz el sábado, nos dice San Juan (Jn 19, 31). Sucede que los crucificados, estando como estaban en esa dolorosísimaSigue leyendo «Fractura de piernas y lanzada»

El lugar de las ejecuciones

el Gólgota o monte de calaveras[ 91], estaba fuera de la ciudad, pero no muy lejos (Jn 19, 20). En el Derecho Romano, todas las penas–y en particular la de la crucifixión, en la que el condenado era expuesto en un lugar público junto a las murallas hasta consumirse en la cruz– tenía además deSigue leyendo «El lugar de las ejecuciones»

Reparto de las vestiduras

La historia viene en nuestro auxilio–una vez más– para corroborar el relato evangélico. Si bien es sólo San Juan quien nos habla de la túnica (los otros tres evangelistas las refieren implícitamente al decir que «echaron suertes» sobre las vestiduras), está demostrado históricamente que la ley romana concedía a los soldados ejecutores de la penaSigue leyendo «Reparto de las vestiduras»

La Cruz

En el sistema romano, el patíbulo de la cruz empleado tenía una forma «oficial» de crux immissa o capitata (de cuatro brazos) donde el soporte vertical cruzaba con otro (de allí el nombre de «cruz latina»). Sin embargo, existía también la crux commissa, con forma de «T», es decir, de simplemente tres brazos. Por último,Sigue leyendo «La Cruz»

La ejecución y los soldados romanos

Los soldados «romanos» con que contaba Pilato en Judea, no eran del todo romanos: mientras los oficiales provenían, sí, de Italia, la gran parte de la tropa estaba compuesta por soldados auxiliares, reclutados de entre los sirios y samaritanos, pueblos hostiles a los judíos. Hay especialmente dos episodios en que los soldados de Pilato aparecenSigue leyendo «La ejecución y los soldados romanos»