Te pido Señor

Hijos: Esclavos de tu amor y de tu voluntad; hombres según tu corazón, que sin voluntad propia que los manche y los detenga, cumplan todos tus designios y arrollen a todos tus enemigos, como nuevos Davides, con el báculo de la cruz y la honda del santo rosario en las manos 1 Re 17,40Sal 22,4SanSigue leyendo «Te pido Señor»

La tumba vacía:

Tan estrecha es la relación entre este hecho y la resurrección de Cristo que, tal como dice Paul Althaus, esta “no hubiera podido sostenerse en Jerusalén durante un solo día, ni siquiera durante una sola hora, si el hecho de que la tumba estaba vacía no se hubiese establecido claramente ante todos los interesados”. PuesSigue leyendo «La tumba vacía:»

En el obscuro Medievo

En la pintura, una vez más, nos vemos obligados a citar las grandes obras que aun permanecen y que nos siguen asombrando, de las cuales no siempre han quedado los nombres de sus autores, pero toda iglesia europea (cristiandad) de aquella época es testigo de lo que decimos. Sin embargo hay algunos nombres que permitenSigue leyendo «En el obscuro Medievo»

En el obscuro Medievo

En la pintura, una vez más, nos vemos obligados a citar las grandes obras que aun permanecen y que nos siguen asombrando, de las cuales no siempre han quedado los nombres de sus autores, pero toda iglesia europea de aquella época es testigo de lo que decimos. Sin embargo hay algunos nombres que permiten mostrarSigue leyendo «En el obscuro Medievo»

El argumento de la fiabilidad histórica del Nuevo Testamento

Es absolutamente equivocado decir que el Nuevo Testamento pasa la prueba de la evidencia interna. ¡El Nuevo Testamento está lleno de contradicciones! Luego, no se prueba la conclusión de la primera vía. Respuesta: Para responder a esta objeción primero hay que entender bien las reglas y criterios a los que deben ceñirse los historiadores paraSigue leyendo «El argumento de la fiabilidad histórica del Nuevo Testamento»

En las horas que tú duermes

Del huerto Jesús atado cuál facineroso sacan y a la ciudad lo conducen con un gran rumor y algazara. A anas lo llevan primero y una cruel bofetada sufrió aquí de un mal ministro. Y a caifás luego lo pasan burlas y afrentas. Dios sufre y calla no así lo haces cuando te agravian EnSigue leyendo «En las horas que tú duermes»

La ejecución y los soldados romanos

Los soldados «romanos» con que contaba Pilato en Judea, no eran del todo romanos: mientras los oficiales provenían, sí, de Italia, la gran parte de la tropa estaba compuesta por soldados auxiliares, reclutados de entre los sirios y samaritanos, pueblos hostiles a los judíos. Hay especialmente dos episodios en que los soldados de Pilato aparecenSigue leyendo «La ejecución y los soldados romanos»

¡Crucifícale!

Queréis que os suelte al rey de los judíos?» (Mc 15, 9) les preguntará con ironía. Y todos preferirán a Barrabás[ 79]. – «¡¡¡ Crucifícale!!! ¡¡¡ Crucifícale!!!»–gritarían ante el asombro del romano. – «Qué mal ha hecho?». – «¡ Crucifícale!»–fue la respuesta. Mientras Pilato estaba sentado en su silla de juez recibirá el mensaje deSigue leyendo «¡Crucifícale!»

Rey de los Judíos

El título de rey de los Judíos en el concepto romano era algo preocupante para Roma, a pesar de que era muy diverso de lo predicado por Jesús, y no porque no lo fuera. Habían sido precisamente los judíos quienes habían tildado de blasfemo al Nazareno por no confirmar su mesianismo con pruebas externas deSigue leyendo «Rey de los Judíos»