Evangelio

Convertíos –dice el Señor–, porque está cerca el reino de los cielos.

EVANGELIO
Mc 12, 28b-34.

El Señor, nuestro Dios, es el único Señor, y lo amarás.

Lectura del santo Evangelio según san Marcos.

EN aquel tiempo, un escriba se acercó a Jesús y le preguntó: «¿Qué mandamiento es el primero de todos?». Respondió Jesús: «El primero es: “Escucha, Israel, el Señor, nuestro Dios, es el único Señor: amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu ser”. El segundo es este: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. No hay mandamiento mayor que estos». El escriba replicó: «Muy bien, Maestro, sin duda tienes razón cuando dices que el Señor es uno solo y no hay otro fuera de él; y que amarlo con todo el corazón, con todo el entendimiento y con todo el ser, y amar al prójimo como a uno mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios». Jesús, viendo que había respondido sensatamente, le dijo: «No estás lejos del reino de Dios». Y nadie se atrevió a hacerle más preguntas.

Palabra del Señor

María

En la celebración de este círculo anual de los misterios de Cristo (ciclo litúrgico), la santa Iglesia venera con especial amor a la bienaventurada Madre de Dios, la Virgen María, unida con un vínculo indisoluble a la obra salvadora de su Hijo; en ella mira y exalta el fruto más excelente de la redención y contempla con gozo, como en una imagen purísima, aquello que ella misma, toda entera, desea y espera ser (SC 103)

Oración

Te pedimos humildemente, Señor, que, a medida que se acerca la fiesta de nuestra salvación, vaya creciendo en intensidad nuestra entrega para celebrar dignamente el misterio pascual. Por nuestro Señor Jesucristo

Evangelio

Ahora –dice el Señor– convertíos a mí de todo corazón, porque soy compasivo y misericordioso.

EVANGELIO
Lc 11, 14-23.

El que no está conmigo, está contra mí.

Lectura del santo Evangelio según san Lucas.

EN aquel tiempo, estaba Jesús echando un demonio que era mudo. Sucedió que, apenas salió el demonio, empezó a hablar el mudo. La multitud se quedó admirada, pero algunos de ellos dijeron: «Por arte de Belzebú, el príncipe de los demonios, echa los demonios». Otros, para ponerlo a prueba, le pedían un signo del cielo. Él, conociendo sus pensamientos, les dijo: «Todo reino dividido contra sí mismo va a la ruina y cae casa sobre casa. Si, pues, también Satanás se ha dividido contra sí mismo, ¿cómo se mantendrá su reino? Pues vosotros decís que yo echo los demonios con el poder de Belzebú. Pero, si yo echo los demonios con el poder de Belzebú, vuestros hijos, ¿por arte de quién los echan? Por eso, ellos mismos serán vuestros jueces. Pero, si yo echo los demonios con el dedo de Dios, entonces es que el reino de Dios ha llegado a vosotros. Cuando un hombre fuerte y bien armado guarda su palacio, sus bienes están seguros, pero, cuando otro más fuerte lo asalta y lo vence, le quita las armas de que se fiaba y reparte su botín. El que no está conmigo está contra mí; el que no recoge conmigo desparrama».

Palabra del Señor

Hacer el bien

9.No nos cansemos de obrar el bien; que a su tiempo nos vendrá la cosecha si no desfallecemos. Gálatas 6

Madonna de los palafreneros

Madonna con el niño y Santa Ana (Madonna de los palafreneros), es un cuadro de Caravaggio, hecho en 1605, por encargo del cardenal Scipione Borghese,
Se trata de una representación de la Virgen. La alegoría de Caravaggio está inspirada a la narración del libro de la Génesis que cuenta la enemistad natural entre la mujer, su estirpe y la serpiente. El niño está descalzo y también se aprecia a Santa Ana, madre de María, en la oscuridad. El niño Jesús se acerca ligeramente a la serpiente, y con su pie da fuerza al pie de la Virgen para aplastar la cabeza de la serpiente; el mal

Nisan

En el Concilio de Nicea (año 325) todas las Iglesias se pusieron de acuerdo para que la Pascua cristiana fuese celebrada el domingo que sigue al plenilunio (14 del mes de Nisán) después del equinoccio de primavera. Por causa de los diversos métodos utilizados para calcular el 14 del mes de Nisán, en las Iglesias de Occidente y de Oriente no siempre coincide la fecha de la Pascua. Por eso, dichas Iglesias buscan hoy un acuerdo, para llegar de nuevo a celebrar en una fecha común el día de la Resurrección del Señor

Oración

Dios omnipotente y eterno, que has escuchado el humilde grito de oración de tu Hijo, Jesucristo, oprimido por una profunda tristeza hasta la muerte aquí en Getsemaní, haz que al recordar la debilidad de los Apóstoles, aprendamos a adecuarnos siempre a tu voluntad y, con una vida dedicada a la oración y a la vigilancia, podamos obtener la liberación del mal. Por nuestro Señor Jesucristo.

Evangelio

Tus palabras, Señor, son espíritu y vida; tú tienes palabras de vida eterna.

EVANGELIO
Mt 5, 17-19.

Si cada cual no perdona a su hermano, tampoco el Padre os perdonará.

Lectura del santo Evangelio según san Mateo.

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «No creáis que he venido a abolir la Ley y los Profetas: no he venido a abolir, sino a dar plenitud. En verdad os digo que antes pasarán el cielo y la tierra que deje de cumplirse hasta la última letra o tilde de la ley. El que se salte uno solo de los preceptos menos importantes y se lo enseñe así a los hombres será el menos importante en el reino de los cielos. Pero quien los cumpla y enseñe será grande en el reino de los cielos».

Palabra del Señor

Pascua

La Pascua no es simplemente una fiesta entre otras: es la «Fiesta de las fiestas», «Solemnidad de las solemnidades», como la Eucaristía es el Sacramento de los sacramentos (el gran sacramento). San Atanasio la llama «el gran domingo» (Epistula festivalis 1 [año 329], 10: PG 26, 1366), así como la Semana Santa es llamada en Oriente «la gran semana». El Misterio de la Resurrección, en el cual Cristo ha aplastado a la muerte, penetra en nuestro viejo tiempo con su poderosa energía, hasta que todo le esté sometido