Tears In Heaven

Una de las tesis del negacionismo (que es como yo llamo al ateísmo militante), consiste en la aparente paradoja de que Dios “permita” el mal. Es algo así como: “Llueve, soy calvo y no llevo paraguas. ¡Dios no existe!”. Es decir, dado que Dios es infinitamente bueno, ¿cómo “permite” que muera un niño inocente? EricSigue leyendo «Tears In Heaven»

​Testimonio Espiritual de Alessandro Serenelli

“Soy un viejo de casi 80 años, pronto voy a terminar mis días. “Echando una mirada al pasado, reconozco que en mi primera juventud recorrí un sendero falso, la vía del mal que me condujo a la ruina. “Veía todo a través de la prensa, los espectáculos y los malos ejemplos que siguen la mayoríaSigue leyendo «​Testimonio Espiritual de Alessandro Serenelli»

DEBEMOS SER SENCILLOS, HUMILDES Y PUROS

La venida al mundo del Verbo del Padre, tan digno, tan santo y tan glorioso, fue anunciada por el Padre altísimo, por boca de su santo arcángel Gabriel, a la santa y gloriosa Virgen María, de cuyo seno recibió una auténtica naturaleza humana, frágil como la nuestra. Él, siendo rico sobre toda ponderación, quiso elegirSigue leyendo «DEBEMOS SER SENCILLOS, HUMILDES Y PUROS»

Gula

Los vicios pueden ser catalogados según las virtudes a que se oponen, o también pueden ser referidos a los pecados capitales que la experiencia cristiana ha distinguido siguiendo a san Juan Casiano (Conlatio, 5, 2) y a san Gregorio Magno (Moralia in Job, 31, 45, 87). Son llamados capitales porque generan otros pecados, otros vicios.Sigue leyendo «Gula»

JESÚS LO VIO Y, PORQUE LO AMÓ, LO ELIGIÓ

Jesús vio a un hombre llamado Mateo, sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo: «Sígueme.» Lo vio más con la mirada interna de su amor que con los ojos corporales. Jesús vio al publicano y, porque lo amó, lo eligió, y le dijo: Sígueme. Sígueme, que quiere decir: «Imítame». Le dijo: Sígueme, másSigue leyendo «JESÚS LO VIO Y, PORQUE LO AMÓ, LO ELIGIÓ»

Prepararé para las pruebas

Ya habéis oído lo que los malos pastores aman. Ved ahora lo que descuidan. No fortalecéis a las débiles, ni curáis a las enfermas, ni vendáis a las heridas, es decir, a las que sufren; no recogéis a las descarriadas, ni buscáis a las perdidas; y maltratáis brutalmente a las fuertes, destrozándolas y llevándolas aSigue leyendo «Prepararé para las pruebas»

SOBRE LOS GRADOS DE LA CONTEMPLACIÓN

Vigilemos en pie, apoyándonos con todas nuestras fuerzas en la roca firmísima que es Cristo, como está escrito: Afianzó mis pies sobre roca, y aseguró mis pasos. Apoyados y afianzados en esta forma, veamos qué nos dice y qué decimos a quien nos pone objeciones. Amadísimos hermanos, éste es el primer grado de la contemplación:Sigue leyendo «SOBRE LOS GRADOS DE LA CONTEMPLACIÓN»