La oración contemplativa

La oración contemplativa es la expresión sencilla del misterio de la oración. Es una mirada de fe, fijada en Jesús, una escucha de la Palabra de Dios, un silencioso amor. Realiza la unión con la oración de Cristo en la medida en que nos hace participar de su misterio. La contemplación busca al “amado deSigue leyendo «La oración contemplativa»

Confesión y eucaristía

El sacramento de la Penitencia es el único medio ordinario por el cual se pueden perdonar los pecados graves cometidos después del Bautismo y deben ser confesados por su número y especie (cf. Concilio de Trento, ses. 14, can. 7). Por ley divina el confesor no puede violar el secreto del sacramento de la PenitenciaSigue leyendo «Confesión y eucaristía»

La oración vocal

La oración vocal, fundada en la unión del cuerpo con el espíritu en la naturaleza humana, asocia el cuerpo a la oración interior del corazón a ejemplo de Cristo que ora a su Padre y enseña el “Padre Nuestro” a sus discípulos. La oración vocal es un elemento indispensable de la vida cristiana. A losSigue leyendo «La oración vocal»

Agua y espíritu

Evangelio según san Mateo, 3: 16- 16 Habiendo sido bautizado Jesús, en seguida salió del agua. Y los cielos se le abrieron, y vio que el Espíritu Santo descendía en forma de paloma y se posaba sobre El. (v. 16) Así como la puerta del reino de los cielos se abrió para todos los regeneradosSigue leyendo «Agua y espíritu»

El matrimonio

El matrimonio es por mandato divino y ley natural la unión indisoluble de un varón y una mujer (cf. Gén 2,24; Mc 10,7- 9; Ef 5,31- 32). «Por su índole natural, la institución del matrimonio y el amor conyugal están ordenados por sí mismos a la procreación y a la educación de la prole, conSigue leyendo «El matrimonio»

Vida

A una mujer que haya concebido a un niño en su vientre se le prohíbe, por ley natural y divina, matar a esa vida humana dentro de ella, por ella misma o por otros, ya sea de manera directa o indirecta (cf. Juan Pablo II, encíclica Evangeilum Vitae, 62) Las técnicas de reproducción artificial «sonSigue leyendo «Vida»

Ilícito

Todos los mandamientos de Dios son igual de justos y misericordiosos. Por lo tanto, es errónea la opinión de quien afirma que las personas son capaces, al obedecer la divina prohibición—por ejemplo, el sexto mandamiento de no cometer adulterio—, de pecar contra Dios por este acto de obediencia o de hacerse daño moralmente a unoSigue leyendo «Ilícito»

Frutos de la oración

Nos saca del pecado es el primer fruto de la oración. Así decía santa Catalina de Siena: “o dejamos la oración o dejamos el pecado”. En este orden de ideas, “la oración restablece al hombre en la semejanza con Dios” (Catecismo, 2572) y transforma el corazón. (cf. Catecismo, 2739)