Magnificat

Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. ÉlSigue leyendo «Magnificat»

NO TENÍA AÚN EDAD DE SER CONDENADA, PERO ESTABA YA MADURA PARA LA VICTORIA

Del tratado de san Ambrosio, obispo, sobre las vírgenes (Libro 1, Caps. 2. 5. 7-9: PL 16 [edición 1845],189-191) Celebramos hoy el nacimiento para el cielo de una virgen, imitemos su integridad; se trata también de una mártir, ofrezcamos el sacrificio. Es el día natalicio de santa Inés. Sabemos por tradición que murió mártir aSigue leyendo «NO TENÍA AÚN EDAD DE SER CONDENADA, PERO ESTABA YA MADURA PARA LA VICTORIA»

La pena que la tierra soportaba…

La pena que la tierra soportaba a causa del pecado, se ha trocado en canto que brota jubiloso, en labios de María pronunciado.   El sí de las promesas ha llegado, la alianza se cumple, poderosa, el Verbo eterno de los cielos con nuestra débil carne se desposa.   Misterio que sólo la fe alcanza,Sigue leyendo «La pena que la tierra soportaba…»

MAGNIFICAT

De la Exposición de san Beda el Venerable, presbítero, sobre el evangelio de san Lucas (Libro 1, 46-55: CCL 120, 37-39) María dijo: Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador. «El Señor —dice— me ha engrandecido con un don tan inmenso y tan inaudito, que no haySigue leyendo «MAGNIFICAT»

Todo mundo espera la respuesta de Maria

Oíste, Virgen, que concebirás y darás a luz a un hijo; oíste que no será por obra de varón, sino por obra del Espíritu Santo. Mira que el ángel aguarda tu respuesta, porque ya es tiempo que se vuelva al Señor que lo envió. También nosotros, los condenados infelizmente a muerte por la divina sentencia,Sigue leyendo «Todo mundo espera la respuesta de Maria»

Encarnación

Señor y Dios nuestro, que en el parto de la Virgen María has querido revelar al mundo entero el esplendor de tu gloria, asístenos con tu gracia para que proclamemos con fe íntegra y celebremos con piedad sincera el misterio admirable de la Encarnación de tu Hijo. Él que vive y reina contigo

EL MISTERIO DE NUESTRA RECONCILIACIÓN

De nada sirve reconocer a nuestro Señor como hijo de la bienaventurada Virgen María y como hombre verdadero y perfecto, si no se le cree descendiente de aquella estirpe que en el Evangelio se le atribuye. Pues dice Mateo: Genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abrahán; y a continuación viene el orden deSigue leyendo «EL MISTERIO DE NUESTRA RECONCILIACIÓN»