La oración sin el ayuno es flaca y enferma

Evangelio según san Mateo, 6: 1 6- 1 6 «Y cuando ayunéis, no os pongáis tristes como los hipócritas. Desfiguran sus rostros para hacer ver a los hombres que ayunan. En verdad os digo que recibieron su galardón». (v. 16) Como la oración es fuerte cuando se hace con un espíritu humilde y con unSigue leyendo «La oración sin el ayuno es flaca y enferma»

¿Aparte de las pruebas de la verdad del catolicismo, tenemos pruebas directas de la falsedad del protestantismo?

– Que las fracciones protestantes del cristianismo no pueden estar en la verdad resulta del simple hecho que estas son tardias divisiones de la lglesia de Cristo. Lutero no ha reformado la lglesia, como ha pretendido, sino que ha inventado nuevas doctrinas opuestas a lo que los cristianos han creído anteriormente. Los cristianos han estadoSigue leyendo «¿Aparte de las pruebas de la verdad del catolicismo, tenemos pruebas directas de la falsedad del protestantismo?»

Sobre el arte de engañar

Evangelio según san Mateo, 6: 16- 16 «Y cuando ayunéis, no os pongáis tristes como los hipócritas. Desfiguran sus rostros para hacer ver a los hombres que ayunan. En verdad os digo que recibieron su galardón». (v. 16) No son buenos los ayunos que no provienen del convencimiento de la conciencia, sino del arte deSigue leyendo «Sobre el arte de engañar»

La imagen

en el mundo de la imagen, las imágenes preceden a sus referentes: son causa y no efecto. En tal circunstancia, pues, las imágenes se vuelven referentes respecto de lo real; no representan lo real y ni siquiera producen realidades alternativas, sino que, más bien, se erigen como punto de referencia en virtud del cual loSigue leyendo «La imagen»

Evangelio

San Mateo 25:1-13«Entonces el Reino de los Cielos será semejante a diez vírgenes, que, con su lámpara en la mano, salieron al encuentro del novio. Cinco de ellas eran necias, y cinco prudentes. Las necias, en efecto, al tomar sus lámparas, no se proveyeron de aceite; las prudentes, en cambio, junto con sus lámparas tomaronSigue leyendo «Evangelio»

Evangelio

San Mateo 8:23-27Subió a la barca y sus discípulos le siguieron. De pronto se levantó en el mar una tempestad tan grande que la barca quedaba tapada por las olas; pero él estaba dormido. Acercándose ellos le despertaron diciendo: «¡Señor, sálvanos, que perecemos!» Díceles: «¿Por qué tenéis miedo, hombres de poca fe?» Entonces se levantó,Sigue leyendo «Evangelio»