Sobre el sueño de Jesús

Evangelio según san Mateo, 8: 23- 27 Y entrando en una barca, le siguieron sus discípulos. Y sobrevino luego un grande alboroto en la mar, de modo que las olas cubrían la barca. Mas El dormía. Y se llegaron a El sus discípulos y le despertaron, diciéndole: «Señor, sálvanos, que perecemos». Y Jesús les dice:Sigue leyendo «Sobre el sueño de Jesús»

Voz de dios, no de hombre, Dios castiga

El día convenido, Herodes, vestido con las vestiduras reales y sentado en su estrado, los arengaba, mientras el pueblo aclamaba: jVoz de dios, no de hombre! De improviso lo hirió el ángel del Señor, por no haber reconocido la gloria de Dios, y murió comido de gusanos.» (Hechos 12,21-23) Herodes Agripa I, sobre su muerte

Yo. Moralista cínico

La <revolución sexual> de Reich tiene condimentos que son demasiado actuales. Por ejemplo, la obsesión por la sexuªlidæd de los niños. Su fijación por la niñez viene de la noción de que no habría revolución posible sin modificar radicalmente la consciencia de las nuevas generaciones, que son las más susceptibles a absorber las nuevas ideasSigue leyendo «Yo. Moralista cínico»

¿El Estado debe de respetar la conciencia de una persona?

Supongamos que un asesino sea subjetivamente inocente porque su falsa religión le ha inculcado la convicción que el asesinato es permitido en ciertas condiciones. Esta convicción subjetiva no le da por lo tanto un derecho objetivo: el policía que le impide realizar su acto no comete una injusticia.Se tendría por loco el que afirmara queSigue leyendo «¿El Estado debe de respetar la conciencia de una persona?»

La creatura obedece a su amo

Evangelio según san Mateo, 8: 23- 27 Y entrando en una barca, le siguieron sus discípulos. Y sobrevino luego un grande alboroto en la mar, de modo que las olas cubrían la barca. Mas El dormía. Y se llegaron a El sus discípulos y le despertaron, diciéndole: «Señor, sálvanos, que perecemos». Y Jesús les dice:Sigue leyendo «La creatura obedece a su amo»