Pensar en el sentido de la vida es orar. Creer en
Dios quiere decir comprender el sentido de la vida
Creer en Dios quiere decir ver que con los hechos
del mundo no basta. Creer en Dios quiere decir ver que la vida tiene un sentido

Ludwig Wittgenstein , filósofo austriaco

La verdadera santidad no consiste



Evangelio según san Mateo, 7: 21- 23 No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ése entrará en el reino de los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Seňor, ¿pues no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre lanzamos los demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces yo les diré claramente: nunca Os conocí. Apartaos de mí los que obráis la iniquidad». (vv. 21- 23)

En esta sentencia se da a conocer que entre los hombres debe tenerse en gran veneración la humildad de la caridad y no las apariencias de las virtudes. Por esto la Iglesia aun en esta vida desprecia los milagros de los herejes, si es que hacen algunos, porque no reconoce en ellos cosa alguna de santidad. La prueba de la verdadera santidad no consiste en hacer cosas aparatosas, sino en amar al prójimo como a sí mismo. Acerca de Dios debemos tener los mejores sentimientos, acerca del prójimo debemos pensar mejor que de nosotros mismos

San Gregorio Magno, Moralia, 20, 9

Sínodo sobre la sinodalidadSegundo riesgo

Sínodo sobre la sinodalidad
Segundo riesgo

Mientras se prepara activamente el sínodo sobre la sinodalidad, que se celebrará en Roma el próximo octubre, conviene hablar sobre el libro recién publicado por Carlo Fantappiè, titulado Metamorfosi della sinodalità. Dal Vaticano II a papa Francesco [Metamorfosis de la Sinodalidad. De Vaticano II al Papa Francisco], Marcianum Press, febrero de 2023.

El autor es profesor de derecho canónico en la Universidad de Roma III y en la Universidad Gregoriana, miembro de la Escuela de Estudios Avanzados en Ciencias Sociales; ha escrito varias obras sobre la historia de la Iglesia, desde el punto de vista del derecho. En su sitio web Settimo Cielo, el 17 de febrero de 2023, el vaticanista Sandro Magister escribe:

«Según el profesor Fantappiè, no hay duda de que Francisco tiene en mente ‘un nuevo modelo de Iglesia’. Tras el modelo gregoriano, el modelo tridentino, el modelo jurídico-funcional, el del pueblo de Dios, está surgiendo el modelo de una Iglesia sinodal». Sin embargo, es difícil entender con precisión de qué se trata, dado que este modelo está sujeto a continuas variaciones por parte del mismo Papa ‘casi mes a mes'».

Sin embargo, «me parece entender, escribe Fantappiè, que el Papa Francisco se propone constituir un eje preferencial y permanente entre la sinodalidad y el sínodo de los obispos», hasta el punto, quizás, de «realizar la transición de una Iglesia jerárquica a una Iglesia sinodal» -en estado de sínodo permanente-, y por tanto modificar la estructura de gobierno dando la espalda a un milenio de historia de la Iglesia fundada sobre el Papa, la curia romana y el Colegio cardenalicio».

El académico italiano expone los «cinco grandes riesgos» que identifica en esta nueva sinodalidad, tal como se perfila hoy

El segundo peligro, escribe Fantappiè, reside en «una visión idealista y romántica de la sinodalidad», que no toma en serio «la realidad de las disensiones y del conflicto en la vida de la Iglesia» y que, por tanto, se niega a prever normas y prácticas adecuadas para gestionar

Metamorfosis de la Sinodalidad. De Vaticano II al Papa Francisco], Marcianum Press, febrero de 2023.

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Quanta cura



Encíclica de Nuestro Santísimo P. Pío IX, a todos nuestros Venerables Hermanos Patriarcas, Primados, Arzobispos y Obispos que están en gracia y comunión con la Sede Apostólica.

Pío Papa IX
Venerables Hermanos,
Salud y apostólica Bendición.

Aunque no hayamos, pues, dejado de proscribir y reprobar muchas veces los principales errores de este jaez, sin embargo, la salud de las almas encomendadas por Dios a nuestro cuidado, y el bien de la misma sociedad humana, piden absolutamente que de nuevo excitemos vuestra pastoral solicitud para destruir otras dañadas opiniones que de los mismos errores, como de sus propias fuentes, se originan. Las cuales opiniones, falsas y perversas, son tanto más abominables, cuanto miran principalmente a que sea impedida y removida aquella fuerza saludable que la Iglesia católica, por institución y mandamiento de su Divino Autor, debe ejercitar libremente hasta la consumación de los siglos, no menos sobre cada hombre en particular, que sobre las naciones, los pueblos y sus príncipes supremos; y por cuanto asimismo conspiran a que desaparezca aquella mutua sociedad y concordia entre el Sacerdocio y el Imperio, que fue siempre fausta y saludable, tanto a la república cristiana como a la civil (Gregorio XVI, Epístola Encíclica Mirari 15 agosto 1832). Pues sabéis muy bien, Venerables Hermanos, se hallan no pocos que aplicando a la sociedad civil el impío y absurdo principio que llaman del naturalismo, se atreven a enseñar «que el mejor orden de la sociedad pública, y el progreso civil exigen absolutamente, que la sociedad humana se constituya y gobierne sin relación alguna a la Religión, como si ella no existiesen o al menos sin hacer alguna diferencia entre la Religión verdadera y las falsas.» Y contra la doctrina de las sagradas letras, de la Iglesia y de los Santos Padres, no dudan afirmar: «que es la mejor la condición de aquella sociedad en que no se le reconoce al Imperante o Soberano derecho ni obligación de reprimir con penas a los infractores de la Religión católica, sino en cuanto lo pida la paz pública.» Con cuya idea totalmente falsa del gobierno social, no temen fomentar aquella errónea opinión sumamente funesta a la Iglesia católica y a la salud de las almas llamada delirio por Nuestro Predecesor Gregorio XVI de gloriosa memoria (en la misma Encíclica Mirari), a saber: «que la libertad de conciencia y cultos es un derecho propio de todo hombre, derecho que debe ser proclamado y asegurado por la ley en toda sociedad bien constituida; y que los ciudadanos tienen derecho a la libertad omnímoda de manifestar y declarar públicamente y sin rebozo sus conceptos, sean cuales fueren, ya de palabra o por impresos, o de otro modo, sin trabas ningunas por parte de la autoridad eclesiástica o civil.» Pero cuando esto afirman temerariamente, no piensan ni consideran que predican la libertad de la perdición (San Agustín, Epístola 105 al. 166), y que «si se deja a la humana persuasión entera libertad de disputar, nunca faltará quien se oponga a la verdad, y ponga su confianza en la locuacidad de la humana sabiduría, debiendo por el contrario conocer por la misma doctrina de Nuestro Señor Jesucristo, cuan obligada está a evitar esta dañosísima vanidad la fe y la sabiduría cristiana» (San León, Epístola 164 al. 133, parte 2, edición Vall).

Dado en Roma en San Pedro el día 8 de Diciembre del año de 1864, décimo después de la definición dogmática de la Inmaculada Concepción de la Madre de Dios la Virgen María, y decimonono de nuestro Pontificado.

Pío Papa IX

*Saint-Etienne-le-Vieux es una iglesia antigua, ahora parcialmente en ruinas, ubicada en el centro de la ciudad de Caen, Normandía. Fue gravemente
dañado por los bombardeos de la Segunda Guerra
Mundial

Santa María

Santa María,
ruega por nosotros.
Santa Madre de Dios,
Santa Virgen de las Vírgenes,
Madre de Cristo,
Madre de la Iglesia,
Madre de la misericordia,
Madre de la divina gracia,
Madre de la esperanza,
Madre purísima,
Madre castísima,
Madre siempre virgen,
Madre inmaculada,
Madre amable,
Madre admirable,
Madre del buen consejo,
Madre del Creador,
Madre del Salvador,
Virgen prudentísima,
Virgen digna de veneración,
Virgen digna de alabanza,
Virgen poderosa,
Virgen clemente,
Virgen fiel,
Espejo de justicia,
Trono de la sabiduría,
Causa de nuestra alegría,
Vaso espiritual,
Vaso digno de honor,
Vaso de insigne devoción,
Rosa mística,
Torre de David,
Torre de marfil,
Casa de oro,
Arca de la Alianza,
Puerta del cielo,
Estrella de la mañana,
Salud de los enfermos,
Refugio de los pecadores,
Consuelo de los migrantes,
Consoladora de los afligidos,
Auxilio de los cristianos,
Reina de los Ángeles,
Reina de los Patriarcas,
Reina de los Profetas,
Reina de los Apóstoles,
Reina de los Mártires,
Reina de los Confesores,
Reina de las Vírgenes,
Reina de todos los Santos,
Reina concebida sin pecado original,
Reina asunta a los Cielos,
Reina del Santísimo Rosario,
Reina de la familia,
Reina de la paz.

Oración

Estrella de la mañana, ruega por nosotros

Evangelio

San Lucas 1:26-38
Al sexto mes envió Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. Y, entrando, le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.» Ella se conturbó por estas palabras y se preguntaba qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo: «No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo a quien pondrás por nombre Jesús. Él será grande, se le llamará Hijo del Altísimo y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin.» María respondió al ángel: «¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?» El ángel le respondió: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y se le llamará Hijo de Dios. Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez y este es ya el sexto mes de la que se decía que era estéril, porque no hay nada imposible para Dios.» Dijo María: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.» Y el ángel, dejándola, se fue.

Palabra de Dios

Libertad, igualdad y fraternidad = liberalismo, socialismo y nacionalismo



La igualdad no es de ninguna manera el único valor moderno. Los valores modernos se pueden sintetizar en la terna revolucionaria <libertad igualdad y fraternidad>. En torno a esta terna se articulan tres ideologías modernas fundamentales: el liberalismo, el socialismo y el nacionalismo. Conforme a lo dicho anteriormente, sería un error suponer a priori que estas ideologías representarían con carácter absoluto algún punto de la díada izquierda/derecha. Esta es una suposición frecuente, pero que no resiste el contraste histórico. Lo que tanto abruma a quienes buscan definir de manera absoluta la díada izquierda/derecha, en tanto que identidad respecto de alguna ideologia particular (por ejemplo: <el liberalismo es de derecha> 0 <el
liberalismo no es de derecha>), es precisamente que estas ideologias se mueven a lo ancho del eje horizontal, de un lado a otro, según múltiples factores y según distintas coyunturas. Así sucede, por ejemplo, con el liberalismo.

Como fuerza revolucionaria que coadyuba a la pulverización del Antiguo Régimen, el liberalismo se mostró como una expresión de izquierdas. Al liberal no le repele el Estado resultante que declara la igualdad formal de los hombres, sino todo lo contrario. Bastiat, por ejemplo, se sentó a la izquierda. Ahora bien, esa igualdad es resultado de ese mismo Estado que tiene el poder necesario para volar por los aires la vieja estructura social: <el Estado soberano obligó y forzó a nuestros antepasados a adoptar las costumbres de la igualdad>, dice con razón Pierre Manent. Sin embargo, el Estado va a ir haciéndose con el poder para muchas otras cosas, y dado que puede querer ir más allá (por ejemplo, pretendiendo igualdad económica), y poner así en peligro las libertades individuales del orden liberal, el liberalismo se levanta a continuación como una filosofía que procura limitar al Leviatán. Es precisamente cuando el liberalismo muestra esta cara cuando puede convertirse en una expresión de derechas, porque se propone bloquear de distintas maneras los procesos revolucionarios o constructivistas que determinados Estados pudieran poner en marcha. Y esto es lo que en efecto ocurrió: la emergencia del socialismo corrió al liberalismo a la derecha, después de haber estado cómodamente sentado a la izquierda. Así, las ideas dispares de Smith, Stuart Mill y Stein – además del propio Bastiat- fueron recuperadas en el siglo XX por aquellos liberales, conservadores, socialcristianos y socialdemócratas que se enfrentaron al bolchevismo y al nacionalsocialismo

Pierre Manent, La razón de las naciones. Reflexiones sobre la democracia en Europa (Madrid: Escolar y Mayo Editores, 2009), p. 35

Voltaire

El universo me desconcierta! No puedo imaginarme que tal «reloj» pueda existir sin que haya un Relojero

Voltaire, filósofo francés

Sínodo sobre la sinodalidadprimer riesgo

Sínodo sobre la sinodalidad
primer riesgo

Mientras se prepara activamente el sínodo sobre la sinodalidad, que se celebrará en Roma el próximo octubre, conviene hablar sobre el libro recién publicado por Carlo Fantappiè, titulado Metamorfosi della sinodalità. Dal Vaticano II a papa Francesco [Metamorfosis de la Sinodalidad. De Vaticano II al Papa Francisco], Marcianum Press, febrero de 2023.

El autor es profesor de derecho canónico en la Universidad de Roma III y en la Universidad Gregoriana, miembro de la Escuela de Estudios Avanzados en Ciencias Sociales; ha escrito varias obras sobre la historia de la Iglesia, desde el punto de vista del derecho. En su sitio web Settimo Cielo, el 17 de febrero de 2023, el vaticanista Sandro Magister escribe:

«Según el profesor Fantappiè, no hay duda de que Francisco tiene en mente ‘un nuevo modelo de Iglesia’. Tras el modelo gregoriano, el modelo tridentino, el modelo jurídico-funcional, el del pueblo de Dios, está surgiendo el modelo de una Iglesia sinodal». Sin embargo, es difícil entender con precisión de qué se trata, dado que este modelo está sujeto a continuas variaciones por parte del mismo Papa ‘casi mes a mes'».

Sin embargo, «me parece entender, escribe Fantappiè, que el Papa Francisco se propone constituir un eje preferencial y permanente entre la sinodalidad y el sínodo de los obispos», hasta el punto, quizás, de «realizar la transición de una Iglesia jerárquica a una Iglesia sinodal» -en estado de sínodo permanente-, y por tanto modificar la estructura de gobierno dando la espalda a un milenio de historia de la Iglesia fundada sobre el Papa, la curia romana y el Colegio cardenalicio».

El académico italiano expone los «cinco grandes riesgos» que identifica en esta nueva sinodalidad, tal como se perfila hoy.

El primer riesgo, en su opinión, es que la sinodalidad acabe convirtiéndose en «un criterio normativo supremo del gobierno permanente de la Iglesia», superior tanto a la colegialidad episcopal como a la autoridad primada del Papa. Esto equivaldría ni más ni menos a volver a la «vía conciliarista» de Constanza y Basilea de la primera mitad del siglo XV, que supuso un verdadero «trastorno del equilibrio constitucional de la Iglesia».

Tendríamos con ello una «Iglesia de asambleas» y, por lo tanto, «ingobernable y débil, expuesta a condicionamientos por parte del poder político, económico y mediático», sobre lo cual «la historia de las Iglesias Reformadas y de las Iglesias Congregacionales tiene algo que enseñarnos»

Metamorfosis de la Sinodalidad. De Vaticano II al Papa Francisco], Marcianum Press, febrero de 2023.