Coherencia

Nada vale si tus palabras hablan un lenguaje diferente a tus obras, pues, quien escucha tus palabras, no entenderá lo que, luego, tus obras dicen. Y siempre quedarán confundidos y desorientados, y perderán la confianza en ti. Tu testimonio será un despropósito y dejará una huella negativa en todos aquellos que se relacionen contigo, y escuchenSigue leyendo «Coherencia»

Yo pecador

Mientras que Cristo, santo, inocente, sin mancha, no conoció el pecado, sino que vino solamente a expiar los pecados del pueblo, la Iglesia, abrazando en su seno a los pecadores, es a la vez santa y siempre necesitada de purificación y busca sin cesar la conversión y la renovación» (LG 8; cf UR 3; 6).Sigue leyendo «Yo pecador»

El cuerpo de Cristo

Comprendí que si la Iglesia tenía un cuerpo, compuesto por diferentes miembros, el más necesario, el más noble de todos no le faltaba, comprendí que la Iglesia tenía un corazón, y que este corazón estaba ardiendo de amor. Comprendí que el Amor solo hacía obrar a los miembros de la Iglesia, que si el AmorSigue leyendo «El cuerpo de Cristo»

Nuestra razón de ser

La Iglesia, unida a Cristo, está santificada por Él; por Él y en Él, ella también ha sido hecha santificadora. Todas las obras de la Iglesia se esfuerzan en conseguir «la santificación de los hombres en Cristo y la glorificación de Dios» (SC 10). En la Iglesia es en donde está depositada «la plenitud totalSigue leyendo «Nuestra razón de ser»

Guía del Espíritu Santo

En efecto, todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios. Pues no recibisteis un espíritu de esclavos para recaer en el temor; antes bien, recibisteis un espíritu de hijos adoptivos que nos hace exclamar: ¡Abbá, Padre! Romanos 8,14

Uno

Que todos sean uno. Como tú, Padre, en mí y yo en ti, que ellos sean también uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado» (Jn 17, 21). El deseo de volver a encontrar la unidad de todos los cristianos es un don de Cristo y un llamamiento del EspírituSigue leyendo «Uno»

Pecado y virtud

Ubi peccata sunt, ibi est multitudo, ibi schismata, ibi haereses, ibi discussiones. Ubi autem virtus, ibi singularitas, ibi unio, ex quo omnium credentium erat cor unum et anima una («Donde hay pecados, allí hay desunión, cismas, herejías, discusiones. Pero donde hay virtud, allí hay unión, de donde resultaba que todos los creyentes tenían un soloSigue leyendo «Pecado y virtud»

Comunidad Eclesial

La única Iglesia de Cristo, Nuestro Salvador, después de su resurrección, la entregó a Pedro para que la pastoreara. Le encargó a él y a los demás apóstoles que la extendieran y la gobernaran Esta Iglesia, constituida y ordenada en este mundo como una sociedad, subsiste en [«subsistit in»] la Iglesia católica, gobernada por elSigue leyendo «Comunidad Eclesial»

Una, Santa, católica y apostólica

Esta es la única Iglesia de Cristo, de la que confesamos en el Credo que es una, santa, católica y apostólica» (LG 8). Estos cuatro atributos, inseparablemente unidos entre sí (cf. DS 2888), indican rasgos esenciales de la Iglesia y de su misión. La Iglesia no los tiene por ella misma; es Cristo, quien, porSigue leyendo «Una, Santa, católica y apostólica»

Una sola fe, un solo bautismo

Felicitémonos y demos gracias por lo que hemos llegado a ser, no solamente cristianos sino el propio Cristo ¿Comprendéis, hermanos, la gracia que Dios nos ha hecho al darnos a Cristo como Cabeza? Admiraos y regocijaos, hemos sido hechos Cristo. En efecto, ya que Él es la Cabeza y nosotros somos los miembros, el hombreSigue leyendo «Una sola fe, un solo bautismo»