Evangelio

Ahora —dice el Señor—,convertíos a mí de todo corazón,porque soy compasivo y misericordioso. EVANGELIOMt 18, 21-35. Si cada cual no perdona a su hermano, tampoco el Padre os perdonará. Lectura del santo Evangelio según san Mateo. EN aquel tiempo, acercándose Pedro a Jesús le preguntó:    «Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo queSigue leyendo «Evangelio»

Evangelio

Espero en el Señor, espero en su palabra;porque de él viene la misericordia,la redención copiosa. EVANGELIOLc 4, 24-30. Jesús, al igual que Elías y Eliseo, no fue enviado solo a los judíos. Lectura del santo Evangelio según san Lucas. HABIENDO llegado Jesús a Nazaret, le dijo al pueblo en la sinagoga:    «En verdad os digoSigue leyendo «Evangelio»

Santiguarse

A finales del siglo II, Tertuliano escribía: «En todos nuestros viajes, en nuestras salidas y entradas, al vestirnos y al calzarnos, al bañarnos y sentarnos a la mesa, al encender las luces, al irnos a la cama, al sentarnos, cualquiera que sea la tarea que nos ocupe signamos nuestra frente con la cruz» (De cor.,Sigue leyendo «Santiguarse»

Decálogo

Decálogo El Concilio de Trento enseña que los diez mandamientos obligan a los cristianos y que el hombre justificado está también obligado a observarlos (cf DS 1569-1670). Y el Concilio Vaticano II afirma que: “Los obispos, como sucesores de los Apóstoles, reciben del Señor la misión de enseñar a todos los pueblos y de predicarSigue leyendo «Decálogo»

Decálogo

DecálogoLa división y numeración de los mandamientos ha variado en el curso de la historia. El presente catecismo sigue la división de los mandamientos establecida por san Agustín y que ha llegado a ser tradicional en la Iglesia católica. Es también la de las confesiones luteranas. Los Padres griegos hicieron una división algo distinta queSigue leyendo «Decálogo»

Oración

Señor, Dios nuestro, que, por medio de los sacramentos, nos permites participar de los bienes de tu reino ya en nuestra vida mortal, dirígenos tú mismo en el camino de la vida, para que lleguemos a alcanzar la luz en la que habitas con tus santos. Por nuestro Señor Jesucristo