El desorden de la concupiscencia

El apetito sensible nos impulsa a desear las cosas agradables que no poseemos. Así, desear comer cuando se tiene hambre, o calentarse cuando se tiene frío. Estos deseos son buenos en sí mismos; pero con frecuencia no guardan la medida de la razón y nos empujan a codiciar injustamente lo que no es nuestro ySigue leyendo «El desorden de la concupiscencia»

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.Levantaos, alzad la cabeza:se acerca vuestra liberación. Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIOLc 17, 26-37. El día en que se revele el Hijo del Hombre. Lectura del santo Evangelio según san Lucas. EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:«Como sucedió en los días de Noé, así será también en los días del Hijo delSigue leyendo «Evangelio»