La Religión Masónica

Consideraciones teológicas Semejante concepción del mundo, en la misma sencillez y hasta simpleza de sus grandes líneas (autosuficiencia de la razón, progresismo terreno, absoluta libertad individual, laicismo radical y rechazo del orden sobrenatural cristiano), tiende a la sustitución del Reino de Dios por el reino del hombre. De todos modos, aun admitido el Ser Supremo,Sigue leyendo «La Religión Masónica»

Cuando el hombre se entrega, Dios obra.

Lo cual es la obra perfecta del puro amor. Porque ese amor, que fué viviendo, que fué creciendo por los caminos del conocer…, cuando llega a ser sumo, total; cuando con todo el corazón, porque ya no le quedan capacidades amorosas para amar nada fuera de Dios, pues a sí mismo se niega y deSigue leyendo «Cuando el hombre se entrega, Dios obra.»

¿Cómo se demuestra, por la existencia del universo, la existencia de Dios?

La razón nos dice que no hay efecto sin causa. Vemos un edificio, un cuadro, una estatua: al punto se nos ocurre la idea de un constructor, de un pintor, de un escultor, que hayan hecho esas obras. Del mismo modo, al contemplar el cielo, la tierra y todo cuanto existe, pensamos que todo elloSigue leyendo «¿Cómo se demuestra, por la existencia del universo, la existencia de Dios?»

Todo ser contingente requiere de otro para existir

La veracidad de la segunda premisa se deriva directamente de nuestra primera definición de “ser contingente”. Efectivamente: dado que un ser contingente es un ser que depende de otro para existir, se sigue que todo ser contingente requiere de otro para existir. Analicemos ahora la segunda definición. De acuerdo con ésta un ser contingente esSigue leyendo «Todo ser contingente requiere de otro para existir»

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.Jesucristo, siendo rico, se hizo pobrepara enriqueceros con su pobreza. Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIOMc 10, 17-27. Vende lo que tienes y sígueme. ✠ Lectura del santo Evangelio según san Marcos. EN aquel tiempo, cuando salía Jesús al camino, se le acercó uno corriendo, se arrodilló ante él y le preguntó: «Maestro bueno, ¿quéSigue leyendo «Evangelio»