«Per ipsum…».

—Cristo es el único Camino (lo. 14,6). Nadie puede ir al Padre sino por El , ya que sólo El conoce al Padre y aquel a quien El quisiere revelárselo (Mt. 11,27). De manera que la preocupación fundamental, y casi podríamos decir la única, del cristiano que quiere santificarse no ha de ser otra queSigue leyendo ««Per ipsum…».»

«Per ipsum, et cum ipso, et in ipso, est tibi Deo Patri omnipotenti, in unitate Spiritus Sancti, omnis honor et gloria»

La glorificación de la Trinidad Beatísima es el fin absoluto de la creación del mundo y de la redención y santificación del género humano. Pero en la economía actual de la Providencia y de la gracia, esa glorificación no se realiza sino por Jesucristo, con Jesucristo y en El. De manera que todo lo queSigue leyendo ««Per ipsum, et cum ipso, et in ipso, est tibi Deo Patri omnipotenti, in unitate Spiritus Sancti, omnis honor et gloria»»

CÓMO VIVIR EL «MISTERIO DE CRISTO»

La gloria de Dios como fin último absoluto, nuestra santificación como fin próximo al que hay que tender incesantemente, la incorporación a Cristo como único camino posible para conseguir ambas cosas: he ahí la quintaesencia misma de la vida cristiana. En fin de cuentas, todo se reduce a vivir cada vez con mayor intensidad ySigue leyendo «CÓMO VIVIR EL «MISTERIO DE CRISTO»»

La configuración con Cristo

Hay que atribuir a la humanidad de Cristo triunfante todas las prerrogativas que tenía acá en la tierra que no sean incompatibles con el estado de gloria; pero la causalidad física instrumental es perfectamente compatible con el estado de gloria; luego, sin duda, la tiene. De otra manera, esa humanidad santísima sería menos perfecta enSigue leyendo «La configuración con Cristo»

Cristo omnipresente

Si la humanidad de Cristo no está presente físicamente en todas partes, el Verbo divino, al que está hipostáticamente unida, sí lo está. Y no hay inconveniente en que el Verbo utilice en todas partes la virtud instrumental de su humanidad santísima para la producción de la gracia en nuestras almas. Para ello es suficienteSigue leyendo «Cristo omnipresente»

¿De qué naturaleza es la influencia vital de la humanidad de Cristo sobre nosotros? ¿Se trata de un influjo físico o solamente moral, por sus méritos y satisfacciones, o de cualquier otro modo por el estilo?

Los teólogos están divididos. Algunos afirman que se trata solamente de un influjo moral. La escuela tomista afirma con fuerza la influencia física de la humanidad de Cristo, como simple extensión de su teoría sobre la causalidad física de los sacramentos en la producción de la gracia. Porque si los sacramentos, instrumentos separados de Cristo,Sigue leyendo «¿De qué naturaleza es la influencia vital de la humanidad de Cristo sobre nosotros? ¿Se trata de un influjo físico o solamente moral, por sus méritos y satisfacciones, o de cualquier otro modo por el estilo?»

¿de qué manera ejerce Cristo Cabeza su influjo vital en sus miembros vivos que permanecen unidos a El en esta vida por la gracia y la caridad?

POR LA FE.—San Pablo tiene en una de sus epístolas una expresión misteriosa. Dice que Cristo habita por la fe en nuestros corazones: Christum habitare per fidem ir. cordibus vestris (Eph. 3,17). ¿Qué significan esas palabras? ¿Se trata de una inhabitación física de la humanidad de Cristo en iiuestras almas, a la manera de laSigue leyendo «¿de qué manera ejerce Cristo Cabeza su influjo vital en sus miembros vivos que permanecen unidos a El en esta vida por la gracia y la caridad?»

Falsificaciones de la obediencia

Sin llegar a los excesos de la franca y formal desobediencia, que es el pecado diametralmente opuesto a la obediencia, ¡cuántos modos y maneras ha de falsificar o deformar esta virtud, tan contraria al instinto de natural rebeldía propio del espíritu humano! He aquí algunas de sus principales manifestaciones: Obediencia perezosa: “no tuve tiempo… estabaSigue leyendo «Falsificaciones de la obediencia»

Falsificaciones de la obediencia

Sin llegar a los excesos de la franca y formal desobediencia, que es el pecado diametralmente opuesto a la obediencia, ¡cuántos modos y maneras ha de falsificar o deformar esta virtud, tan contraria al instinto de natural rebeldía propio del espíritu humano! He aquí algunas de sus principales manifestaciones: Sabotaje y falta de perfección: alSigue leyendo «Falsificaciones de la obediencia»

Falsificaciones de la obediencia

Sin llegar a los excesos de la franca y formal desobediencia, que es el pecado diametralmente opuesto a la obediencia, ¡cuántos modos y maneras ha de falsificar o deformar esta virtud, tan contraria al instinto de natural rebeldía propio del espíritu humano! He aquí algunas de sus principales manifestaciones: Obediencia murmuradora: que acepta de malaSigue leyendo «Falsificaciones de la obediencia»