Matrimonio

No conviene que el hombre esté solo. Voy a hacerle una ayuda adecuada Génesis 3,18

Infidelidad

Ustedes han oído que se dijo: No cometerás adulterio. 28 Pero yo les digo: El que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con ella en su corazón. Mateo 5, 27

Oración

El Espíritu Santo descenderá sobre ti, María, el poder del Altísimo te envolverá como una nube. Amén

Evangelio

Aleluya, aleluya.

Dichosos los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de Dios.

Aleluya.
 
EVANGELIO

Mc 12, 38-44.
Esa pobre viuda ha echado más que nadie.
Lectura del santo Evangelio según San Marcos.  
En aquel tiempo, enseñaba Jesús a la multitud y les decía: ¡Cuidado con los letrados ! Les encanta pasearse con amplio ropaje y que les hagan reverencias en la plaza, buscan los asientos de honor en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes; y devoran los bienes de las viudas con pretexto de largos rezos. Esos recibirán una sentencia más rigurosa. Estando Jesús sentado enfrente del cepillo del templo, observaba a la gente que iba echando dinero: muchos ricos echaban en cantidad; se acercó una viuda pobre y echó dos reales. Llamando a su discípulos, les dijo: Os aseguro que esa pobre viuda ha echado en el cepillo más que nadie. Porque los demás han echado de lo que les sobra, pero ésta, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir.
Palabra del Señor

Sermón de la montaña

No penséis que he venido a abolir la Ley y los Profetas. No he venido a abolir sino a dar cumplimiento. Sí, os lo aseguro: el cielo y la tierra pasarán antes que pase una «i» o un ápice de la Ley sin que todo se haya cumplido. Por tanto, el que quebrante uno de estos mandamientos menores, y así lo enseñe a los hombres, será el menor en el Reino de los cielos; en cambio el que los observe y los enseñe, ése será grande en el Reino de los cielos (Mt 5, 17-19).

Ser Justo

El Señor aborrece las balanzas falseadas, pero le agradan las pesas exactas. Proverbios 11, 1

Evangelio

Aleluya, aleluya.

El que me ama cumplirá mi palabra, y mi Padre lo amará y haremos en él nuestra morada, dice el Señor.

Aleluya.
 
EVANGELIO

Mc 12, 35-37.
¿Cómo dicen que el Mesías es Hijo de David?
Lectura del santo Evangelio según San Marcos. 
En aquel tiempo, mientras enseñaba en el templo, Jesús preguntó: ¿Cómo dicen los letrados que el Mesías es hijo de David? El mismo David, movido por el Espíritu Santo, dice: «Dijo el Señor a mi Señor: siéntate a mi derecha, y haré de tus enemigos estrado de tus pies». Si el mismo David lo llama Señor, ¿cómo puede ser hijo suyo? La gente, que era mucha, disfrutaba escuchándolo.
Palabra del Señor

Oración

Jesús sumo y eterno Sacerdote; la elección de  ministros y dispensadores de tus misterios, deben tener la gracia de ser fieles en el cumplimiento del ministerio recibido. Amén

Evangelio

Aleluya, aleluya.

Jesucristo, nuestro salvador, ha vencido la muerte y ha hecho resplandecer la vida por medio del Evangelio.

Aleluya. 
EVANGELIO

Mc 12, 28b-34
Este es el primer mandamiento. El segundo es semejante a éste.
Lectura del santo Evangelio según san Marcos
En aquel tiempo, un letrado se acercó a Jesús y le preguntó: –¿Qué mandamiento es el primero de todos?

Respondió Jesús: –El primero es: «Escucha, Israel, el Señor nuestro Dios es el único Señor: amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu ser». El segundo es éste: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo». No hay mandamiento mayor que éstos. El letrado replicó:

–Muy bien, Maestro, tienes razón cuando dices que el Señor es uno solo y no hay otro fuera de él; y que amarlo con todo el corazón, con todo el entendimiento y con todo el ser, y amar al prójimo como a uno mismo, vale más que todos los holocaustos y sacrificios. Jesús, viendo que había respondido sensatamente, le dijo: –No estás lejos del Reino de Dios. Y nadie se atrevió a hacerle más preguntas.
Palabra del Señor

Autorización

A ti te daré las llaves del Reino de los cielos; y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos (Mt 16, 19).